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Trump asegura que Irán quiere un acuerdo y aplaza por cinco días ataques contra infraestructura energética

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes 23 de marzo de 2026 que Irán quiere llegar a un acuerdo y aseguró que este podría concretarse en los próximos cinco días, en medio de una nueva escalada de tensión en Medio Oriente que mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional.

Las declaraciones del mandatario ocurrieron poco después de anunciar una pausa temporal en los ataques previstos contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraní. Según explicó, esta decisión responde a lo que calificó como conversaciones productivas con autoridades iraníes, con la intención de abrir una nueva ventana para reducir las hostilidades y explorar una salida diplomática.

Trump sostuvo además que Washington está decidido a lograr un acuerdo con Teherán y afirmó que las conversaciones recientes han sido intensas. Incluso señaló que mantiene la esperanza de alcanzar un entendimiento importante en cuestión de días. Sin embargo, este mensaje fue recibido con escepticismo, ya que desde Irán se negó la existencia de negociaciones directas o indirectas con Estados Unidos.

La tensión había aumentado de forma considerable desde el pasado sábado, cuando el mandatario estadounidense lanzó un ultimátum a Irán para que reabriera completamente el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas. De no cumplirse esa exigencia, advirtió que Estados Unidos atacaría plantas energéticas iraníes. Aunque el plazo terminaba este lunes por la noche, finalmente se decidió aplazar por cinco días cualquier acción militar.

La respuesta iraní no tardó en llegar. Medios estatales de ese país difundieron mensajes en los que negaron cualquier diálogo con Washington y advirtieron que, si sus instalaciones energéticas son bombardeadas, habrá represalias. Además, insistieron en que la presión militar y la llamada guerra psicológica no devolverán la estabilidad al estrecho de Ormuz ni a los mercados internacionales de energía.

Este conflicto ha elevado la incertidumbre global debido a la relevancia estratégica de esa ruta marítima, por donde transita aproximadamente el 20 por ciento del petróleo y gas del mundo. Por ello, cualquier amenaza de cierre o de ataques en la región provoca movimientos inmediatos en el precio del crudo y en las bolsas internacionales. Tras las declaraciones de Trump, se reportó una baja en el precio del petróleo y una reacción positiva en los futuros de las acciones estadounidenses.

La crisis entre Estados Unidos e Irán se ha agravado desde la ofensiva emprendida por Washington e Israel el pasado 28 de febrero, cuyas consecuencias se han extendido a distintos aliados en la región. Teherán ya había advertido que, si sufría nuevos ataques contra su infraestructura energética, su respuesta no tendría contención y que hasta ahora solo ha utilizado una parte de su capacidad de represalia.

Con este nuevo giro, los próximos cinco días serán clave para definir si el conflicto avanza hacia un acuerdo o si vuelve a escalar con consecuencias más severas para la estabilidad regional y la economía mundial.