Aumento de gasolina por conflicto con Irán preocupa a mayoría de estadounidenses, revela estudio

El incremento en el precio de los combustibles se ha convertido en la principal preocupación de la población en Estados Unidos ante las consecuencias de la guerra con Irán, iniciada el pasado 28 de febrero. Así lo revela una encuesta reciente del Pew Research Center, que destaca el impacto económico como el factor más alarmante para los ciudadanos.

De acuerdo con el estudio, el 69% de los estadounidenses manifestó inquietud por el alza en el precio de la gasolina. Dentro de este grupo, un 45% señaló estar “sumamente preocupado”, posicionando este tema por encima de otros riesgos derivados del conflicto internacional.

Además del impacto económico, la encuesta también refleja temores en materia de seguridad y escenarios militares. El 61% de los encuestados expresó preocupación por la posibilidad de que Estados Unidos envíe tropas terrestres a Irán. Asimismo, el 59% anticipa un elevado número de bajas militares, mientras que el 56% considera probable la ocurrencia de atentados terroristas en territorio estadounidense.

Otro punto relevante es el temor a la expansión del conflicto. El 53% de los participantes advirtió sobre el riesgo de que la guerra se extienda a otros países fuera de Oriente Medio, lo que podría agravar la situación geopolítica global.

En cuanto al impacto humanitario, el estudio muestra opiniones divididas. El 36% considera que la situación del pueblo iraní empeorará como consecuencia de la acción militar estadounidense. En contraste, una cuarta parte de los encuestados opina que las condiciones podrían mejorar, mientras que el 16% no prevé cambios significativos.

El informe también evidencia una disminución en la confianza hacia el liderazgo del presidente Donald Trump en materia de política exterior. Actualmente, solo el 43% de los encuestados confía en su manejo de las relaciones entre Estados Unidos e Israel.

Esta percepción es aún más baja en otros conflictos internacionales. Por ejemplo, en la guerra entre Rusia y Ucrania, la confianza cayó del 45% registrado durante la campaña presidencial de 2024 al 32% en la actualidad.

A casi seis semanas del inicio del conflicto con Irán, apenas el 35% de los estadounidenses expresó confianza en la estrategia de Trump hacia ese país. No obstante, el respaldo es mayor entre republicanos mayores de 65 años, donde hasta el 80% confía en la capacidad del mandatario para tomar decisiones en torno al conflicto en Oriente Medio.

Este panorama refleja cómo los efectos económicos, particularmente el aumento de la gasolina, influyen directamente en la percepción pública sobre los conflictos internacionales y el liderazgo político en Estados Unidos.

Trump anuncia medidas para frenar alza de la gasolina en Estados Unidos por crisis en Ormuz

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una serie de acciones para intentar contener el aumento en el precio de la gasolina, en medio de la crisis energética provocada por el bloqueo del Estrecho de Ormuz y la tensión militar con Irán. La decisión llega en un momento de fuerte presión económica, luego de que el precio promedio del galón alcanzara cerca de 3.88 dólares, uno de los niveles más altos registrados en los últimos años.

El alza en el combustible está relacionada con la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo. Por esa zona transita cerca del 20 por ciento del crudo comercializado por vía marítima, por lo que cualquier interrupción genera un impacto inmediato en los mercados internacionales y en los consumidores estadounidenses.

Frente a este escenario, Trump activó tres medidas principales para tratar de reducir la presión sobre los precios. La primera fue autorizar una flexibilización temporal vinculada al comercio de petróleo ruso, con el objetivo de aumentar la oferta disponible en el mercado y contener el encarecimiento del crudo. Esta decisión ha provocado críticas en Estados Unidos, debido a que algunos sectores consideran que podría beneficiar económicamente a Rusia en plena guerra con Ucrania.

La segunda medida fue la suspensión temporal de la Ley Jones, una normativa vigente desde 1920 que exige que el transporte de mercancías entre puertos estadounidenses se realice en embarcaciones fabricadas, registradas y tripuladas por ciudadanos estadounidenses. Con esta exención de 60 días, el gobierno busca facilitar el traslado interno de combustibles y fertilizantes mediante barcos extranjeros, con la intención de reducir costos logísticos y aliviar la presión sobre el mercado.

La tercera acción consiste en la liberación de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo. Con ello, la administración estadounidense busca inyectar más crudo al mercado durante las próximas semanas y ayudar a estabilizar los precios mientras persista la tensión geopolítica en Medio Oriente.

Pese a estas decisiones, especialistas consideran que el efecto podría ser limitado si continúa el bloqueo en Ormuz y se mantiene la incertidumbre internacional. Aunque las medidas pueden ofrecer un alivio parcial a corto plazo, el precio de la gasolina seguirá muy expuesto a la evolución del conflicto y a las variaciones en la oferta global de energía.

El anuncio de Trump refleja la dificultad de contener una crisis energética originada por factores geopolíticos. Mientras el conflicto siga afectando una de las rutas petroleras más importantes del planeta, la gasolina en Estados Unidos continuará siendo un tema sensible tanto para la economía como para el escenario político del país.