El fiscal general de Texas, Ken Paxton, presentó una demanda contra los fabricantes de Tylenol, acusándolos de ocultar deliberadamente información sobre posibles riesgos del medicamento relacionados con el autismo y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
La acción legal, dirigida contra Johnson & Johnson y Kenvue, sostiene que ambas compañías ocultaron pruebas que vincularían el uso de paracetamol durante el embarazo con el desarrollo de trastornos neurológicos en los niños. Sin embargo, esta relación no ha sido científicamente comprobada, según diversas agencias de salud internacionales.
Paxton argumenta que Kenvue fue creada para proteger a Johnson & Johnson de responsabilidades legales por Tylenol, tras su escisión en 2023. La demanda también se apoya en los comentarios recientes del expresidente Donald Trump, quien afirmó que el consumo de Tylenol durante el embarazo podría causar autismo, aunque la comunidad médica y científica ha rechazado esas afirmaciones por falta de evidencia concluyente.
En respuesta, Kenvue defendió la seguridad del medicamento y calificó las acusaciones como “infundadas”. “Nos mantenemos firmes en el respaldo de la comunidad médica mundial, que reconoce la seguridad del paracetamol”, declaró Melissa Witt, portavoz de la compañía.
Por su parte, Johnson & Johnson reiteró que ya no tiene control sobre Tylenol, tras haber transferido todos los derechos y responsabilidades a Kenvue.
En los últimos años, cientos de familias han demandado a ambas empresas alegando que el consumo del fármaco durante el embarazo provocó autismo o TDAH en sus hijos. Sin embargo, la mayoría de los casos han sido desestimados por falta de pruebas científicas sólidas. Un juez federal en Nueva York rechazó la demanda colectiva principal, aunque los demandantes han presentado apelaciones.
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) han señalado que el paracetamol sigue siendo el analgésico más seguro durante el embarazo, especialmente frente a fiebres altas, que pueden representar un riesgo grave para la madre y el bebé.
Aun así, la demanda de Paxton pretende demostrar que las empresas violaron las leyes de protección al consumidor de Texas al no informar adecuadamente sobre los posibles riesgos. Analistas señalan que el fiscal podría estar buscando alinearse políticamente con las posturas de Donald Trump de cara a las elecciones primarias republicanas.
Mientras tanto, el caso ha reabierto el debate sobre la seguridad de los medicamentos durante el embarazo y la responsabilidad de las farmacéuticas en la divulgación de información científica.


