La compañía Tesla atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente. En medio de una caída significativa en sus ventas y beneficios, su consejero delegado, Elon Musk, anunció que la empresa dejará de fabricar dos de sus modelos más emblemáticos: el Model S y el Model X.
Durante una teleconferencia con analistas, Musk explicó que la producción de ambos modelos concluirá en la primera mitad del año, con el objetivo de destinar la planta de Fremont, en California, al desarrollo de los robots humanoides Optimus. Según el empresario, esta decisión responde a una visión estratégica enfocada en la autonomía y la inteligencia artificial. “Es el momento de poner punto final a los programas de Model S y Model X de forma honorable, porque nos estamos moviendo hacia un futuro basado en la autonomía”, señaló.
Musk adelantó que en los próximos meses Tesla presentará el Optimus 3, al que describió como un robot altamente capaz, con la habilidad de aprender diversas tareas simplemente observando videos. No obstante, reconoció que su producción inicial será lenta, debido a que la cadena de suministro debe desarrollarse prácticamente desde cero. A pesar de ello, estimó que la empresa podría alcanzar una capacidad de fabricación de hasta un millón de unidades al año en el futuro.
Tesla se desploma en 2025
Los resultados financieros reflejan la magnitud del desafío. En 2025, los beneficios netos de Tesla cayeron un 46 por ciento, hasta ubicarse en 3,794 millones de dólares, mientras que los ingresos por la venta de automóviles disminuyeron un 10 por ciento. En total, los ingresos de la compañía alcanzaron 94,827 millones de dólares, un 3 por ciento menos que el año anterior.
El beneficio operativo se redujo un 38 por ciento, situándose en 4,355 millones de dólares, y el EBITDA ajustado cayó un 9 por ciento, con un margen del 15.4 por ciento, por debajo del 16.4 por ciento registrado en 2024. En el último trimestre del año, el beneficio neto se desplomó un 61 por ciento interanual.
Producción y ventas a la baja
En 2025, la producción de Tesla cayó un 7 por ciento, hasta 1 millón 654,667 vehículos, mientras que las ventas descendieron un 9 por ciento, con 1 millón 636,129 unidades comercializadas. Este retroceso marca la primera caída anual de ventas en la historia de la compañía.
Del total producido, apenas 53,900 unidades correspondieron a los modelos Semi, Model S, Model X y Cybertruck. El resto fueron Model 3 y Model Y. Pese al panorama adverso, Tesla prevé aumentar la producción del camión Semi, lanzar el Cybercab en 2026 y poner en marcha la fabricación del nuevo Roadster. Además, la empresa confirmó una inversión de 2,000 millones de dólares en xAI, la compañía de inteligencia artificial fundada por Musk, reforzando su apuesta por un futuro más allá del automóvil.










