México buscará eliminar aranceles al acero, aluminio y autos en la revisión del T-MEC, afirma Sheinbaum

El Gobierno de México buscará eliminar los aranceles al acero, aluminio y vehículos durante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), anunció la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien consideró que estas tarifas afectan el comercio dentro de América del Norte.

La mandataria explicó que la postura de México será promover que todos los productos que cumplan con las reglas de origen del acuerdo comercial puedan circular sin aranceles, especialmente en sectores estratégicos como la industria automotriz y metalúrgica.

“Nosotros queremos la disminución o de plano que todo aquello que cumpla con las reglas de origen (…) y que subieron aranceles en Estados Unidos, pues que se quiten esos aranceles”, señaló Sheinbaum al referirse a las medidas aplicadas por Washington a las importaciones de acero y aluminio.

México busca proteger la industria automotriz

La presidenta también subrayó que México planteará reducir o eliminar los gravámenes en el sector automotriz, uno de los pilares del comercio regional.

De acuerdo con Sheinbaum, el objetivo es garantizar condiciones equitativas para los vehículos producidos en México frente a los automóviles provenientes de otras regiones del mundo.

“Esa es nuestra posición. Evidentemente queremos que los aranceles lleguen a cero para los vehículos y, si no es posible, al menos que no haya una mayor cuota para los vehículos de México que para los que provienen de Europa o Corea”, explicó.

La industria automotriz es una de las principales actividades económicas dentro del T-MEC, ya que gran parte de la producción en México se destina al mercado estadounidense y canadiense.

Diálogo directo con Estados Unidos

Sheinbaum detalló que estas propuestas han sido planteadas directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así como en las mesas de negociación entre funcionarios de ambos países.

Según la mandataria, el Gobierno mexicano ha mantenido comunicación constante con el secretario de Comercio de Estados Unidos y con el equipo encargado de los tratados comerciales.

“Eso es lo que hemos estado pidiendo a los Estados Unidos tanto de manera personal cuando hablo con el presidente Trump como en las mesas de trabajo con el secretario de Comercio y con el responsable de los tratados comerciales”, afirmó.

Reglas de origen y cadenas de suministro

Durante las conversaciones previas a la revisión del acuerdo, Washington ha planteado dos temas centrales: el cumplimiento de las reglas de origen y el fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales.

Las reglas de origen establecen que una parte significativa de los componentes de un producto debe fabricarse dentro de América del Norte para poder beneficiarse de los términos preferenciales del tratado.

“Ellos han estado planteando que es garantizar las reglas de origen, es decir, que lo que se produce en México tenga una cadena productiva donde la mayor parte de los componentes haya sido fabricada en América del Norte”, explicó Sheinbaum.

Próximas negociaciones del T-MEC

Las declaraciones de la presidenta ocurren a pocos días de que México sostenga su primera reunión de negociación con Estados Unidos el próximo 16 de marzo, como parte del proceso de revisión del T-MEC.

Posteriormente, México también mantendrá conversaciones con Canadá en mayo, en el marco de las evaluaciones periódicas del tratado comercial que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 2020.

Sheinbaum reiteró que la postura del Gobierno mexicano es clara: fortalecer el comercio regional y eliminar barreras que puedan afectar el crecimiento económico de América del Norte.

“Hay comunicación permanente y nosotros consideramos que, para beneficio de ambos países, las tarifas no deberían existir”, concluyó la mandataria.

México y Canadá impulsan plan de acción bilateral en inversión y comercio, paralelo al T-MEC

México y Canadá acordaron elaborar un plan de acción bilateral en materia de inversión y comercio, con el objetivo de ampliar oportunidades económicas y reducir trabas regulatorias, al margen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

El anuncio fue realizado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, tras sostener una reunión en Ciudad de México con el ministro canadiense Dominique LeBlanc, en el marco de uno de los diálogos comerciales más amplios entre ambas naciones en los últimos años.

¿En qué consiste el plan de acción México-Canadá?

De acuerdo con la Secretaría de Economía, la estrategia busca acelerar proyectos específicos entre ambos países en paralelo al T-MEC, tratado que integra a México, Canadá y Estados Unidos.

El plan podría quedar definido en el segundo semestre de 2026 y contempla una hoja de ruta con ejes prioritarios como:

  • Minerales estratégicos.
  • Inversiones en puertos e infraestructura logística.
  • Seguridad de las cadenas de suministro.
  • Manufactura avanzada, incluida la industria automotriz.
  • Tecnologías limpias y energía.
  • Agricultura y tecnología agrícola.
  • Tecnologías de la información e industrias creativas.

Además, se prevé incluir mecanismos para ampliar oportunidades laborales y de desarrollo para jóvenes en ambos países.

Participación empresarial y misión comercial

El encuentro reunió a cerca de 900 empresas mexicanas y canadienses. Durante la jornada se formalizó un memorando de entendimiento entre el Consejo Empresarial de Canadá y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), con el fin de fortalecer la cooperación empresarial.

La delegación canadiense también contempla visitas a Monterrey y Guadalajara como parte de una misión comercial considerada una de las más amplias en años.

Por su parte, LeBlanc destacó el interés de Canadá en ampliar su presencia en México mediante alianzas estratégicas con empresas locales, mientras que Ebrard confirmó que México organizará próximamente una visita recíproca de empresarios mexicanos a Canadá.

Contexto: tensiones comerciales y revisión del T-MEC

El plan bilateral surge en un contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos y en la antesala de la revisión del T-MEC prevista para julio próximo. Ambas naciones buscan diversificar y fortalecer su relación económica para reducir vulnerabilidades externas y consolidar cadenas de valor regionales más resilientes.

Con este plan de acción, México y Canadá apuestan por profundizar su cooperación estratégica en sectores clave para la competitividad de América del Norte.

Trump habría considerado abandonar el T-MEC, según Bloomberg

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría considerado en privado la posibilidad de abandonar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), de acuerdo con un reporte publicado por Bloomberg News. La información, citada por fuentes familiarizadas con el tema, añade un nuevo elemento de incertidumbre sobre el futuro del acuerdo comercial norteamericano.

Según el medio especializado en economía y finanzas, Trump ha evaluado internamente la opción de retirar a Estados Unidos del pacto comercial, en el contexto de las renegociaciones y tensiones comerciales con México y Canadá. No obstante, hasta el momento no existe un anuncio oficial por parte de la Casa Blanca que confirme esta decisión.

La agencia Reuters indicó que no pudo verificar de inmediato la información difundida por Bloomberg.

¿Qué implicaría abandonar el T-MEC?

El T-MEC, que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), regula el intercambio comercial entre las tres principales economías de América del Norte. Para México y Canadá, Estados Unidos representa uno de sus principales socios comerciales, por lo que cualquier modificación o eventual salida tendría impactos significativos en sectores como manufactura, automotriz, agroindustria y energía.

La sola posibilidad de que Washington evalúe abandonar el acuerdo genera inquietud en los mercados financieros y en las cadenas de suministro integradas en la región. Analistas advierten que una decisión de este tipo podría traducirse en aranceles adicionales, barreras comerciales y mayor volatilidad económica.

Incertidumbre en el proceso de renegociación

El reporte surge en medio de un clima de presión comercial y revisiones periódicas al tratado, que contempla mecanismos de evaluación y actualización. Aunque el T-MEC incluye cláusulas de revisión, una salida formal requeriría procesos legales y notificaciones oficiales.

Hasta ahora, ni el Gobierno de México ni el de Canadá han emitido posicionamientos oficiales en respuesta a la versión publicada por Bloomberg. Sin embargo, el tema podría convertirse en un punto central en las próximas conversaciones trilaterales.

La posibilidad de que Estados Unidos abandone el T-MEC reaviva el debate sobre el futuro de la integración económica en América del Norte y la estabilidad de uno de los acuerdos comerciales más relevantes para la región.

Trump amenaza con imponer arancel del 100% a Canadá por posible acuerdo con China

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia en materia comercial al amenazar con imponer un arancel del 100 por ciento a todos los bienes y productos canadienses que ingresen al mercado estadounidense, en caso de que Canadá avance en un acuerdo comercial con China.

La advertencia fue difundida a través de redes sociales y estuvo dirigida directamente al primer ministro canadiense, Mark Carney, a quien Trump acusó de pretender convertir a Canadá en una plataforma de entrada de productos chinos hacia Estados Unidos, lo que, según el mandatario, representaría una amenaza económica y estratégica.

“Si el gobernador Carney piensa que va a convertir a Canadá en un ‘puerto de descarga’ para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado”, escribió Trump. En el mismo mensaje, aseguró que un eventual acercamiento entre Ottawa y Pekín permitiría que China “devore” la economía canadiense, afectando a sus empresas, su tejido social y su modelo de vida.

El presidente estadounidense fue más contundente al señalar que cualquier acuerdo entre Canadá y China derivaría de manera inmediata en un arancel del 100 por ciento a todas las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos. Posteriormente, reforzó su narrativa geopolítica al afirmar que “lo último que el mundo necesita es que China se apodere de Canadá”.

Estas declaraciones se producen luego de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sugiriera que el gobierno canadiense habría dado un “giro” en su postura comercial al reducir algunas barreras a productos chinos, particularmente en el sector de vehículos eléctricos. Canadá acordó recientemente disminuir del 100 al 6 por ciento los aranceles a cerca de 49 mil vehículos eléctricos chinos, como parte de un proceso para restablecer relaciones comerciales con Pekín.

No obstante, el primer ministro Mark Carney rechazó que su gobierno esté negociando un tratado de libre comercio con China. Recordó que, en el marco del T-MEC, Canadá tiene el compromiso de no buscar acuerdos comerciales con economías que no sean de mercado sin previa notificación a sus socios.

En la misma línea, la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, reiteró que el país no negocia un acuerdo de libre comercio con China, aunque defendió la estrategia de diversificación comercial para reducir la dependencia del mercado estadounidense.

Desde el análisis económico, Gabriela Siller, directora de análisis en Banco Base, consideró que las amenazas de Trump deben tomarse con cautela. Señaló que imponer un arancel de esa magnitud podría detonar una guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá y complicar seriamente la revisión del T-MEC, además de afectar sectores estratégicos como el energético, donde Washington mantiene una fuerte dependencia de Ottawa.

Trump califica al T-MEC como “irrelevante” y eleva la tensión rumbo a su revisión comercial

A pocos meses de que inicien formalmente las conversaciones sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que el acuerdo comercial no ocupa un lugar central en su agenda, al grado de calificarlo como prácticamente “irrelevante”.

Durante una visita a una planta automotriz de Ford en Michigan y, posteriormente, en un discurso ante el Detroit Economic Club, Trump afirmó que su prioridad es impulsar la producción industrial dentro de Estados Unidos, incluso si eso implica restar importancia al comercio regional con México y Canadá.

“Ni siquiera pienso en el T-MEC. Quiero que a Canadá y a México les vaya bien, pero el problema es que no necesitamos sus productos. No necesitamos autos hechos en Canadá. No necesitamos autos hechos en México. Queremos fabricarlos aquí”, declaró el mandatario al ser cuestionado sobre el futuro del acuerdo.

Trump insistió en que la relocalización industrial es uno de los ejes centrales de su discurso económico. Aseguró que empresas de distintos países están trasladando operaciones hacia Estados Unidos. “Todo el mundo se está viniendo aquí: de Canadá, de México, de Japón, de Alemania. Están llegando y están abriendo plantas”, sostuvo.

Como ejemplo, mencionó a General Motors, al señalar que la armadora estaría regresando producción desde México. Según Trump, modelos como el Chevy Blazer y el Equinox dejarían de fabricarse en territorio mexicano para producirse nuevamente en Estados Unidos, como parte de una tendencia que, aseguró, está marcando el “regreso” de las fábricas.

La industria automotriz es uno de los sectores más estratégicos dentro del T-MEC, tanto para México como para Canadá, y también uno de los símbolos más recurrentes del discurso de Trump sobre reindustrialización, empleo y salarios.

Sube el costo político de la negociación

El consultor en comercio exterior Jorge Molina señaló que estas declaraciones deben leerse en el contexto político en el que fueron realizadas. Al hablar desde una planta automotriz en Detroit, Trump estaría elevando deliberadamente el costo político de la negociación.

“Al decir que no necesita los autos de México ni de Canadá, presiona directamente a los socios del T-MEC, sobre todo en un sector que es clave para ambas economías”, explicó Molina. Desde su perspectiva, el mensaje apunta a un cambio estructural: “Trump ya no habla de América del Norte, habla solo de Estados Unidos”, lo que abre la puerta a negociaciones bilaterales en lugar de una revisión trilateral ordenada.

En la misma línea, Adrián González, presidente de Global Alliance Solutions, consideró que las declaraciones forman parte de una estrategia de presión. “Es la narrativa nacionalista y mercantilista que ha mantenido Trump: con T-MEC o sin T-MEC, Estados Unidos buscará concesiones”, afirmó.

No obstante, González subrayó que existe un contrapeso relevante: las grandes armadoras estadounidenses, que dependen de las cadenas regionales de suministro. “La industria automotriz quiere la continuidad del T-MEC y va a presionar para mantenerlo”, recordó, citando beneficios previos como las excepciones arancelarias para autopartes bajo la Sección 232.

Pese al tono confrontativo, especialistas coinciden en que el T-MEC sigue teniendo viabilidad, aunque su revisión se perfila como una negociación compleja, marcada por la presión política y los intereses industriales de Estados Unidos.

India busca acuerdo comercial preferente con México ante alza de aranceles y revisión del T-MEC

El gobierno de India propuso formalmente a México la negociación de un acuerdo comercial preferencial, con el objetivo de reducir el impacto de los nuevos aranceles que entrarán en vigor el 1 de enero, y que podrían afectar exportaciones indias por un monto estimado de 2 mil millones de dólares, informó el secretario de Comercio indio, Rajesh Agrawal.

De acuerdo con el funcionario, las discusiones técnicas para avanzar en este posible acuerdo ya comenzaron, luego de una reunión virtual entre Agrawal y el subsecretario de Comercio Exterior de México, Luis Rosendo. Aunque no se dieron a conocer detalles específicos sobre las propuestas presentadas por India, el diálogo marca un paso relevante en la relación económica bilateral.

La iniciativa surge en un contexto de tensiones comerciales, luego de que el Senado mexicano aprobó elevar hasta en 50 por ciento los aranceles a importaciones provenientes de varios países, entre ellos India. Analistas y representantes del sector privado han señalado que esta medida busca enviar una señal política a Estados Unidos, previo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) programada para el próximo año.

Por su parte, el gobierno mexicano ha defendido el incremento arancelario, argumentando que permitirá fortalecer la industria nacional, proteger el empleo y corregir desequilibrios comerciales, aunque la decisión ha generado inquietud entre empresarios y socios comerciales.

Comercio bilateral México–India en cifras

En 2024, India exportó a México bienes por un valor aproximado de 5 mil 730 millones de dólares, mientras que las importaciones mexicanas hacia India alcanzaron 3 mil 10 millones de dólares. Entre los principales productos exportados por India destacan vehículos, autopartes, metales básicos, textiles, acero y hierro, sectores que podrían verse directamente afectados por el alza arancelaria.

Según estimaciones preliminares del gobierno indio, los sectores más vulnerables ante los nuevos gravámenes serían automóviles, autopartes, textiles y productos siderúrgicos, lo que ha motivado a Nueva Delhi a buscar una solución negociada.

“La meta principal de México es no golpear las exportaciones indias”, aseguró Agrawal, quien recordó que ambos países se comprometieron desde septiembre pasado a explorar un acuerdo comercial que permita mitigar los efectos de las medidas arancelarias de manera oportuna.

El avance de estas negociaciones será clave para definir el futuro del comercio bilateral entre México e India, en un escenario marcado por ajustes en la política comercial mexicana y la próxima revisión del T-MEC.

Aranceles a autopartes chinas: industria automotriz alerta riesgo de paralización en México

La industria automotriz mexicana lanzó una advertencia contundente: los aranceles propuestos a las importaciones de autopartes y componentes electrónicos provenientes de China podrían paralizar la producción de vehículos en México, uno de los mayores exportadores de autos del mundo. El sector destaca que las fábricas nacionales dependen en gran medida de insumos clave fabricados casi exclusivamente en Asia, especialmente pantallas táctiles digitales, hoy indispensables en cualquier vehículo moderno.

El Congreso mexicano evalúa elevar los aranceles a mercancías chinas en un contexto de creciente tensión comercial entre Estados Unidos y Beijing. En este escenario, México enfrenta presiones para alinearse con las políticas de su principal socio comercial. La presidenta Claudia Sheinbaum respalda estos ajustes, argumentando que pueden impulsar el desarrollo de la manufactura nacional. Sin embargo, la industria advierte que las consecuencias podrían ser inmediatas y severas.

Dependencia crítica de componentes electrónicos

Uno de los principales desafíos es que México no produce localmente la mayoría de los componentes electrónicos necesarios para el ensamblaje de vehículos. Esto incluye pantallas digitales, sistemas de navegación, módulos electrónicos y partes esenciales para autos eléctricos e híbridos. China domina este mercado global, lo que convierte a sus proveedores en prácticamente la única opción para las armadoras instaladas en el país.

Empresas como Aumovio, fabricante alemán con planta en Guadalajara que suministra pantallas a Ford, General Motors y Stellantis, expresaron su preocupación. Su director de compras, Carlos Gómez, explicó que desarrollar proveedores alternativos requeriría inversiones millonarias y una transición de varios años en capacitación y equipamiento industrial.

Amapola Grijalva, presidenta de la Cámara de Comercio México-China, advirtió que los aranceles podrían poner en riesgo al sector automotriz, uno de los pilares económicos reforzados por el tratado T-MEC. Señaló que componentes como baterías eléctricas, partes fotovoltaicas y equipos electrónicos “son muy difíciles de obtener en otros mercados debido a la eficiencia y escala de producción de China”.

Impacto en el T-MEC y posibles beneficios colaterales

Estados Unidos sostiene que algunas empresas chinas utilizan el T-MEC para ingresar productos a su territorio a través de México sin pagar aranceles. En respuesta, la administración estadounidense ha aumentado la presión para que México adopte una postura más estricta. Analistas consideran que la política arancelaria de Sheinbaum busca proteger a los productores nacionales, pero también evitar tensiones con Washington.

No obstante, algunas compañías mexicanas podrían beneficiarse de la disrupción. La productora de acero Kold Roll afirmó que el nuevo entorno arancelario abre oportunidades para proveedores locales que buscan posicionarse en la cadena automotriz.

México, que en 2023 superó a China como principal socio comercial de Estados Unidos, envía más del 80 % de sus exportaciones al mercado estadounidense. Tan solo en el sector automotriz, cerca de 3 millones de vehículos cruzan cada año hacia el norte, incluidos aquellos ensamblados por empresas estadounidenses en territorio mexicano.

Trump sugiere reemplazar el T-MEC con acuerdos bilaterales entre EE.UU., México y Canadá

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó abierta la posibilidad de sustituir el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por una serie de acuerdos bilaterales con cada país, en lugar de mantener la estructura trilateral actual.

Podríamos renegociarlo y eso sería bueno, o podríamos hacer acuerdos diferentes. Si queremos, podemos llegar a acuerdos que sean mejores para los países individuales”, declaró Trump durante una conferencia conjunta con el primer ministro canadiense, Mark Carney, en la Casa Blanca.

El mandatario estadounidense subrayó que no tiene una preferencia clara entre mantener el T-MEC o avanzar hacia acuerdos independientes. “No me importa”, respondió cuando se le preguntó si apoyaba la renovación del tratado o su sustitución. “Quiero llegar al mejor acuerdo para este país y también, en gran medida, con Canadá en mi mente”, añadió.

El T-MEC, firmado durante el primer mandato de Trump (2017-2021), reemplazó al antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y está programado para ser revisado en 2026 por los tres países firmantes. Actualmente, Estados Unidos, México y Canadá ya iniciaron los procesos internos de evaluación antes de las conversaciones formales previstas para ese año.

Durante el encuentro, Trump y Carney discutieron temas relacionados con políticas arancelarias y el futuro del comercio norteamericano. La posibilidad de modificar el tratado ha generado reacciones en Canadá, donde algunos líderes políticos han sugerido la idea de negociar de forma bilateral con Estados Unidos, excluyendo a México, al que consideran responsable de varios desequilibrios económicos en la región.

El planteamiento de Trump reabre el debate sobre el futuro del T-MEC y el impacto que un cambio en su estructura podría tener en las relaciones comerciales entre los tres países y en la estabilidad económica de América del Norte.

Trump confirma aranceles de 25% a camiones pesados importados desde México a partir del 1 de noviembre

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que a partir del 1 de noviembre de 2025 entrará en vigor un arancel del 25% para camiones medianos y pesados importados desde otros países, medida que afectará principalmente a México, uno de los mayores exportadores de este sector hacia el mercado estadounidense.

El anuncio fue realizado en la red social Truth Social, donde el mandatario argumentó que la medida busca proteger a los fabricantes estadounidenses bajo criterios de “seguridad nacional”.

Impacto en la industria automotriz

Aunque la mayoría de los camiones pesados de empresas como Daimler Truck North America, International, Paccar y Volvo se producen en Estados Unidos, gran parte de los camiones medianos de Ford, General Motors (GM) y Stellantis provienen de México.

De acuerdo con el Departamento de Comercio de EE.UU., entre enero y julio de 2025 se importaron 32,410 millones de dólares en camiones, autobuses y vehículos especiales, de los cuales 80% —25,860 millones de dólares— procedieron de México.

La medida podría generar tensiones comerciales entre ambos países y obligar a empresas a replantear sus cadenas de producción.

Reacciones de la industria

El director ejecutivo de Paccar, Preston Feight, ya había advertido sobre los efectos negativos de los aranceles al acero y aluminio impuestos por Trump, señalando que encarecen la producción nacional frente a los camiones ensamblados en México con piezas importadas de China y otros países.

Feight agregó que algunos fabricantes podrían relocalizar su producción desde México hacia Estados Unidos para evitar el impacto de los nuevos aranceles.

Por su parte, Stellantis informó que el 88% de los camiones medianos y pesados registrados en EE.UU. se producen localmente, mientras que el resto proviene principalmente de México y Canadá bajo los términos del T-MEC, que establece altos estándares de contenido regional y laboral.

Comercio en riesgo

Expertos señalan que la medida podría encarecer los precios de los camiones en el mercado estadounidense y tensionar aún más la relación comercial entre México y Estados Unidos, justo cuando el sector automotriz se prepara para una mayor competencia global.

México y Canadá quedan exentos de nuevos aranceles recíprocos impuestos por Trump

México y Canadá no serán afectados por los nuevos aranceles recíprocos anunciados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, siempre que sus exportaciones cumplan con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Así lo confirmó la Casa Blanca tras la firma de la orden ejecutiva que establece medidas arancelarias contra múltiples países.

Según el anuncio oficial, ambos países quedan al margen del nuevo esquema arancelario global que impone un 10% de arancel general y tarifas individualizadas a más de 60 países. La excepción se debe a que México y Canadá ya están sujetos a un arancel del 25% por motivos relacionados con el combate al narcotráfico y la migración, de acuerdo con la evaluación del gobierno de Trump.

Trump justificó estas medidas mediante la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), citando el déficit comercial récord de 1.2 billones de dólares en 2024, la caída de la producción industrial y la pérdida de empleos en Estados Unidos.

Las nuevas tarifas individualizadas afectan a países como China (34%), la Unión Europea (20%), Vietnam (46%), Taiwán (32%), Japón (34%) y Corea del Sur (25%).

En el caso de México y Canadá, los productos que cumplan con el T-MEC seguirán libres de aranceles, mientras que los que no lo hagan enfrentarán un gravamen del 25%. Productos energéticos y minerales específicos de Canadá estarán sujetos a un arancel del 10%.

Esta política de “reciprocidad arancelaria” busca incentivar la producción dentro de Estados Unidos y reducir la dependencia de importaciones extranjeras.