Inflación en México se mantiene contenida, asegura Claudia Sheinbaum; aplican plan para frenar alza de precios

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que la inflación en el país se mantiene contenida y dentro de los rangos históricos registrados en las últimas décadas, pese al reciente aumento en algunos productos de la canasta básica.

Durante su intervención, la mandataria señaló que, aunque se han presentado incrementos en alimentos como el jitomate y la papa, el comportamiento general de la inflación no ha salido de control.

“La inflación está contenida, es decir, está dentro del rango histórico que hemos tenido en los últimos 20 años”, afirmó.

Inflación en México durante 2026

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la inflación anual en marzo de 2026 se ubicó en 4.59%, una cifra que, si bien refleja presión en algunos precios, aún se mantiene dentro de parámetros considerados estables.

Ante este panorama, el gobierno federal ha implementado diversas estrategias para evitar que el costo de vida siga en aumento.

Medidas para contener el alza de precios

Entre las principales acciones, Sheinbaum destacó los acuerdos con empresarios y el sector energético para mantener estables los precios de los combustibles. Estas medidas incluyen apoyos fiscales que permiten evitar incrementos significativos en la gasolina y el diésel.

La presidenta afirmó que, sin estas intervenciones, el precio del diésel podría haber alcanzado hasta los 35 pesos por litro.

Asimismo, el gobierno mantiene diálogo con tiendas de autoservicio y productores para estabilizar el costo de la canasta básica, con el objetivo de que se mantenga alrededor de los 900 pesos.

Enfoque en alimentos básicos

El aumento reciente en productos como el jitomate, la papa y el tomate ha sido uno de los principales factores que presionaron la inflación durante marzo. Por ello, las autoridades trabajan en acuerdos directos entre productores y comercializadores para reducir intermediarios y evitar incrementos excesivos.

También se analizan las variaciones en el precio de la tortilla, uno de los alimentos básicos más importantes en México, ya que el costo del maíz no justificaría los aumentos registrados en algunos establecimientos.

Estrategia contra la carestía

La mandataria destacó que el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) ha sido clave para evitar un impacto mayor en la economía familiar. Según explicó, sin este programa, los productos de la canasta básica podrían costar hasta un 20% más.

Con estas acciones, el gobierno federal busca mantener la estabilidad económica y proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas frente a los desafíos inflacionarios.

Inflación en México se dispara a 4.6%: alimentos y gasolina presionan el bolsillo de los hogares

La inflación en México registró un repunte significativo durante la primera quincena de marzo, alcanzando una tasa anual de 4.63%, su nivel más alto desde octubre de 2024, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El incremento estuvo impulsado principalmente por el alza en los precios de frutas, verduras y algunos productos básicos, así como por los efectos iniciales del encarecimiento de los energéticos a nivel internacional.

Alimentos disparan el costo de vida

Uno de los factores más relevantes en este repunte inflacionario fue el aumento en los productos agropecuarios, cuya inflación anual alcanzó 9.69%. En particular, el segmento de frutas y verduras mostró un incremento alarmante de 23.91%.

Entre los productos con mayores alzas destaca el jitomate, que registró un incremento de 32.17% en la primera mitad de marzo. Le siguieron la calabacita con 16.78%, el limón con 13.11% y el tomate verde con 10.79%. El pollo también mostró un aumento de 3.18%, impactando directamente el gasto de los hogares.

Estos incrementos han provocado ajustes en los precios de alimentos preparados en fondas, loncherías y taquerías, lo que agrava la presión sobre el bolsillo de las familias mexicanas.

Energéticos y contexto internacional

Además del impacto en alimentos, la inflación también se ha visto influenciada por el contexto internacional, particularmente por las tensiones en Medio Oriente que han elevado los precios del petróleo.

Este escenario ha comenzado a reflejarse en el costo de los combustibles. En la primera quincena de marzo, la gasolina premium y regular registraron incrementos de 0.35% y 0.15%, respectivamente, sus mayores alzas desde inicios del año pasado.

Analistas advierten que, de mantenerse esta tendencia, el precio de la gasolina premium podría acercarse a los 30 pesos por litro en el mediano plazo.

¿Qué hará Banxico?

Ante este panorama, expertos sugieren que el Banco de México (Banxico) podría pausar cualquier recorte a la tasa de interés, la cual actualmente se encuentra en 7%.

La razón principal es que la inflación se mantiene fuera del rango objetivo del banco central, que es de 3% con un margen de variación de un punto porcentual.

No obstante, algunos especialistas consideran que este repunte podría ser temporal, ya que la inflación subyacente —que excluye productos volátiles— se ha mantenido relativamente estable.

Perspectivas y riesgos

El actual entorno inflacionario refleja una combinación de factores internos y externos, desde problemas en la producción agropecuaria hasta tensiones internacionales.

Si bien existe la posibilidad de que las presiones disminuyan en los próximos meses, el riesgo de nuevos incrementos en energéticos y alimentos sigue latente, lo que podría continuar afectando el poder adquisitivo de los mexicanos.

Inflación en México sube a 4.63%: el nivel más alto desde 2024 y alerta a Banxico

La inflación en México registró un repunte significativo al ubicarse en 4.63% anual durante la primera quincena de marzo, alcanzando su nivel más alto desde octubre de 2024. Este incremento, reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), refleja presiones recientes en los precios, principalmente en alimentos como frutas y verduras.

En términos quincenales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.62%, lo que representa la mayor alza para una primera mitad de marzo desde 1998. Este dato encendió alertas entre analistas económicos, ya que podría influir en las decisiones de política monetaria del Banco de México (Banxico).

El componente no subyacente fue el principal impulsor del repunte inflacionario, con un incremento anual de 5.18%. Dentro de este rubro, los precios de frutas y verduras destacaron con un aumento de 23.9%, el más elevado desde julio de 2024. Este comportamiento suele ser volátil, pero tiene un impacto directo en el bolsillo de los consumidores.

Por otro lado, la inflación subyacente —considerada un indicador más estable de la tendencia inflacionaria— se ubicó en 4.46% anual, mostrando una ligera moderación. En su interior, los precios de mercancías aumentaron 4.43%, mientras que los servicios registraron un alza de 4.49%, acumulando dos quincenas consecutivas al alza.

Especialistas coinciden en que, aunque el dato genera preocupación, no necesariamente indica un cambio estructural en la tendencia inflacionaria. Janneth Quiroz, economista en jefe de Monex, señaló que el repunte responde principalmente a factores de corto plazo, como el encarecimiento del petróleo derivado de tensiones geopolíticas en Medio Oriente, lo que incrementa costos de transporte y logística.

En la misma línea, James Salazar, de Kapital Grupo Financiero, consideró que la inflación actual no representa un “foco rojo”, ya que se concentra en componentes volátiles que podrían estabilizarse en las próximas semanas.

Sin embargo, el dato complica el panorama para Banxico. Analistas como Alejandro Saldaña, de Ve por Más, prevén que el banco central mantendrá sin cambios la tasa de interés en el corto plazo, debido al deterioro en el entorno inflacionario.

Por su parte, Gabriela Siller, de Banco Base, advirtió que la persistencia de riesgos externos, como conflictos internacionales, podría mantener presiones al alza en la inflación, lo que obligaría a una postura más cautelosa por parte de la autoridad monetaria.

En este contexto, la evolución de la inflación en México será clave en las próximas semanas, ya que definirá el rumbo de la política económica y su impacto en el poder adquisitivo de los ciudadanos.