La inflación en México registró un repunte significativo al ubicarse en 4.63% anual durante la primera quincena de marzo, alcanzando su nivel más alto desde octubre de 2024. Este incremento, reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), refleja presiones recientes en los precios, principalmente en alimentos como frutas y verduras.
En términos quincenales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.62%, lo que representa la mayor alza para una primera mitad de marzo desde 1998. Este dato encendió alertas entre analistas económicos, ya que podría influir en las decisiones de política monetaria del Banco de México (Banxico).
El componente no subyacente fue el principal impulsor del repunte inflacionario, con un incremento anual de 5.18%. Dentro de este rubro, los precios de frutas y verduras destacaron con un aumento de 23.9%, el más elevado desde julio de 2024. Este comportamiento suele ser volátil, pero tiene un impacto directo en el bolsillo de los consumidores.
Por otro lado, la inflación subyacente —considerada un indicador más estable de la tendencia inflacionaria— se ubicó en 4.46% anual, mostrando una ligera moderación. En su interior, los precios de mercancías aumentaron 4.43%, mientras que los servicios registraron un alza de 4.49%, acumulando dos quincenas consecutivas al alza.
Especialistas coinciden en que, aunque el dato genera preocupación, no necesariamente indica un cambio estructural en la tendencia inflacionaria. Janneth Quiroz, economista en jefe de Monex, señaló que el repunte responde principalmente a factores de corto plazo, como el encarecimiento del petróleo derivado de tensiones geopolíticas en Medio Oriente, lo que incrementa costos de transporte y logística.
En la misma línea, James Salazar, de Kapital Grupo Financiero, consideró que la inflación actual no representa un “foco rojo”, ya que se concentra en componentes volátiles que podrían estabilizarse en las próximas semanas.
Sin embargo, el dato complica el panorama para Banxico. Analistas como Alejandro Saldaña, de Ve por Más, prevén que el banco central mantendrá sin cambios la tasa de interés en el corto plazo, debido al deterioro en el entorno inflacionario.
Por su parte, Gabriela Siller, de Banco Base, advirtió que la persistencia de riesgos externos, como conflictos internacionales, podría mantener presiones al alza en la inflación, lo que obligaría a una postura más cautelosa por parte de la autoridad monetaria.
En este contexto, la evolución de la inflación en México será clave en las próximas semanas, ya que definirá el rumbo de la política económica y su impacto en el poder adquisitivo de los ciudadanos.

