El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una serie de acciones para intentar contener el aumento en el precio de la gasolina, en medio de la crisis energética provocada por el bloqueo del Estrecho de Ormuz y la tensión militar con Irán. La decisión llega en un momento de fuerte presión económica, luego de que el precio promedio del galón alcanzara cerca de 3.88 dólares, uno de los niveles más altos registrados en los últimos años.
El alza en el combustible está relacionada con la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo. Por esa zona transita cerca del 20 por ciento del crudo comercializado por vía marítima, por lo que cualquier interrupción genera un impacto inmediato en los mercados internacionales y en los consumidores estadounidenses.
Frente a este escenario, Trump activó tres medidas principales para tratar de reducir la presión sobre los precios. La primera fue autorizar una flexibilización temporal vinculada al comercio de petróleo ruso, con el objetivo de aumentar la oferta disponible en el mercado y contener el encarecimiento del crudo. Esta decisión ha provocado críticas en Estados Unidos, debido a que algunos sectores consideran que podría beneficiar económicamente a Rusia en plena guerra con Ucrania.
La segunda medida fue la suspensión temporal de la Ley Jones, una normativa vigente desde 1920 que exige que el transporte de mercancías entre puertos estadounidenses se realice en embarcaciones fabricadas, registradas y tripuladas por ciudadanos estadounidenses. Con esta exención de 60 días, el gobierno busca facilitar el traslado interno de combustibles y fertilizantes mediante barcos extranjeros, con la intención de reducir costos logísticos y aliviar la presión sobre el mercado.
La tercera acción consiste en la liberación de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo. Con ello, la administración estadounidense busca inyectar más crudo al mercado durante las próximas semanas y ayudar a estabilizar los precios mientras persista la tensión geopolítica en Medio Oriente.
Pese a estas decisiones, especialistas consideran que el efecto podría ser limitado si continúa el bloqueo en Ormuz y se mantiene la incertidumbre internacional. Aunque las medidas pueden ofrecer un alivio parcial a corto plazo, el precio de la gasolina seguirá muy expuesto a la evolución del conflicto y a las variaciones en la oferta global de energía.
El anuncio de Trump refleja la dificultad de contener una crisis energética originada por factores geopolíticos. Mientras el conflicto siga afectando una de las rutas petroleras más importantes del planeta, la gasolina en Estados Unidos continuará siendo un tema sensible tanto para la economía como para el escenario político del país.

