Trump admite entre risas que a veces “perturba” a los mercados con sus políticas económicas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a ser protagonista de un comentario polémico al bromear sobre el impacto que tienen sus decisiones y declaraciones en los mercados financieros internacionales. Durante una cena con empresarios en Tokio, Japón, el mandatario reconoció entre risas que a veces “perturba los mercados” con sus políticas económicas.

En el encuentro, Trump se refirió a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, a quien elogió por su papel estabilizador en los medios de comunicación. “Scott Bessent está haciendo un gran trabajo. Él tranquiliza a los mercados; yo no los tranquilizo, a veces los perturbo”, comentó el presidente estadounidense con tono humorístico.

La cena, celebrada con líderes empresariales entre ellos el director ejecutivo de Apple, Tim Scott, marcó el cierre de su visita oficial a Japón. Durante el evento, Trump aprovechó para destacar los avances en cooperación económica y el compromiso de inversión japonesa por 550 mil millones de dólares en Estados Unidos.

Desde su regreso al poder en enero, el mandatario republicano ha causado sacudidas en los mercados internacionales con medidas como la imposición de aranceles del 100% a productos chinos, en respuesta a las restricciones de Pekín sobre la exportación de tierras raras, minerales esenciales para la industria tecnológica y energética.

Además, Trump firmó junto a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, un acuerdo de cooperación sobre minerales críticos, con el objetivo de reducir la dependencia de China y fortalecer la cadena de suministro entre ambos países.

Tras su paso por Tokio, el presidente viajará este miércoles a Corea del Sur, donde sostendrá una reunión con el presidente Xi Jinping el próximo 30 de octubre, en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que se celebrará en Gyeongju.

Las declaraciones del mandatario reflejan su estilo característico de comunicación directa, que, aunque suele generar incertidumbre en los mercados, también ha sido una de las marcas de su política económica y diplomática.

EE. UU. y China alcanzan un acuerdo provisional sobre tierras raras antes de la cumbre entre Trump y Xi Jinping

Estados Unidos y China lograron un acuerdo provisional que promete aliviar las tensiones comerciales previas a la esperada cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping. El pacto, anunciado por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, permitirá suspender durante un año las restricciones chinas a la exportación de minerales de tierras raras y reactivar las importaciones de soja desde Estados Unidos.

El acuerdo fue resultado de intensas negociaciones en Kuala Lumpur, en el marco de la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Según Bessent, la decisión evita la aplicación de un incremento arancelario del 100 % sobre productos chinos que Washington planeaba imponer a partir del 1 de noviembre. “Creo que lo hemos evitado”, declaró el funcionario en el programa This Week de la cadena ABC, al confirmar también la reanudación de las “compras agrícolas sustanciales” exigidas por la Casa Blanca.

Un año de tregua comercial

China, por su parte, aceptó retrasar un año la implementación de sus controles de exportación, lo que dará espacio a ambas economías para evaluar medidas más permanentes. El viceprimer ministro He Lifeng lideró las conversaciones por parte de Beijing, mientras que Estados Unidos estuvo representado por altos funcionarios de comercio y tesorería.

De acuerdo con Li Chenggang, representante de Comercio Internacional de China, las delegaciones alcanzaron un “acuerdo preliminar” que deberá ser ratificado internamente por ambos gobiernos. Li señaló que se discutieron temas amplios como la cooperación contra el tráfico de fentanilo, los aranceles a buques chinos, y la expansión del comercio bilateral.

Camino hacia la cumbre Trump–Xi

El secretario Bessent aseguró que el acuerdo crea “bases sólidas para un encuentro exitoso” entre Trump y Xi, programado para el 30 de octubre en Corea del Sur. Por su parte, el presidente Trump expresó optimismo sobre la posibilidad de consolidar un entendimiento más amplio con Beijing, incluso mencionando la posibilidad de encuentros futuros en ambos países.

El contexto de la negociación se enmarca en las tensiones por el dominio chino del mercado de tierras raras, minerales esenciales para la industria tecnológica mundial. Ante esta posición dominante, la administración Trump había amenazado con elevar los aranceles hasta un 157 % efectivo, además de iniciar una investigación por el supuesto incumplimiento del acuerdo comercial de 2020.

Al cierre de las conversaciones, He Lifeng llamó a “preservar los logros obtenidos” y destacó que mantener la estabilidad económica bilateral “responde a los intereses fundamentales de ambos pueblos”.

Trump corta negociaciones con Canadá y mantiene aranceles por “comportamiento atroz”

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dio por finalizadas las negociaciones comerciales con Canadá el jueves 23 de octubre. El motivo: un anuncio televisivo canadiense que utilizaba fragmentos del discurso del expresidente Ronald Reagan sin autorización, lo que Trump calificó de “comportamiento atroz”.

Trump afirmó que el anuncio, de aproximadamente 75 millones de dólares, buscaba interferir con decisiones jurídicas de la Corte Suprema y otros tribunales de EE.UU. “El anuncio era por 75 millones de dólares. Lo hicieron solo para interferir con la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos y otros tribunales”, declaró. En consecuencia, reiteró que los aranceles —que considera esenciales para la seguridad nacional y la economía estadounidense— seguirán vigentes.

rump escribió en su red social: “Based on their egregious behavior, ALL TRADE NEGOTIATIONS WITH CANADA ARE HEREBY TERMINATED.”
La decisión generó inmediatez en los mercados: el tipo de cambio entre dólar estadounidense y dólar canadiense subió cerca de un 0.14 por ciento en la última hora tras el anuncio.

El conflicto no se limita al anuncio en cuestión: desde febrero de 2025 ambos países ya estaban sumidos en una fuerte disputa comercial. Canadá acusaba a EE.UU. de imponer aranceles excesivos sobre acero, aluminio y automóviles; EE.UU. exigía mayor participación estadounidense en suministros canadienses y mejoras en control fronterizo y seguridad.

¿Por qué este anuncio detonó la crisis?

La polémica radica en que el gobierno de Ontario, con aprobación pública, lanzó un anuncio que incluía audio de un discurso de Reagan de 1987, sin el permiso del Ronald Reagan Foundation. Esta fundación denunció la manipulación del mensaje original y advirtió que evaluará acciones legales.

Para Trump, esto fue el catalizador definitivo para cortar por completo cualquier diálogo comercial con Canadá. Reiteró que los aranceles son un instrumento de defensa para la industria y la soberanía estadounidense.

Consecuencias comerciales y diplomáticas

La ruptura podría acentuar las tensiones diplomáticas entre los dos países. Canadá exporta una gran parte de su producción a EE.UU.; cualquier interrupción podría afectar industrias como automotriz, acero y aluminio. Además, la relación comercial Canadá-Estados Unidos es de las más densas del mundo. Wikipedia

Por su parte, el primer ministro Mark Carney comentó que “Canadá no puede controlar la política comercial de Estados Unidos”, reconociendo la dificultad de replantear la situación inmediata.

Conclusión

La decisión de Trump marca un punto de inflexión en la relación comercial entre EE.UU. y Canadá. Lo que comenzó como una disputa por aranceles se ha transformado en una ruptura abierta motivada por un anuncio polémico. Las implicaciones para la economía norteamericana y global pueden ser de largo alcance, y será clave seguir los próximos pasos de ambos gobiernos.

Trump afirma que EE. UU. busca “ayudar a China, no perjudicarla” pese a nuevos aranceles del 100%

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país no busca perjudicar a China, pese a su reciente decisión de imponer nuevos aranceles del 100% sobre las importaciones procedentes de Pekín a partir del 1 de noviembre.

No se preocupen por China, todo estará bien. El respetado presidente Xi acaba de pasar un mal momento. No quiere una depresión para su país y yo tampoco. Estados Unidos quiere ayudar a China, no perjudicarla”, escribió el mandatario en su plataforma Truth Social, en un intento por suavizar la tensión que su anuncio generó en los mercados internacionales.

El pasado viernes, Trump reinició la guerra comercial con Pekín al anunciar un nuevo paquete de medidas económicas en respuesta a las restricciones chinas sobre la exportación de minerales de tierras raras. Además de los aranceles, el Gobierno estadounidense aplicará controles adicionales sobre software estratégico, considerados de importancia para la seguridad nacional.

Por su parte, el Ministerio de Comercio de China reaccionó con dureza y acusó a Washington de ejercer una “presión económica injustificada”, calificando las medidas como un “típico ejemplo de doble moral”. Pekín advirtió que las amenazas arancelarias no son el mejor enfoque para resolver las diferencias comerciales y subrayó que responderá con medidas proporcionales.

El nuevo gravamen del 100% se sumará al 30% promedio que actualmente pagan los productos chinos al ingresar a Estados Unidos. En tanto, los gravámenes retaliatorios de China se mantienen en torno al 10%, lo que intensifica el desequilibrio comercial entre ambas potencias.

Analistas internacionales señalan que esta escalada podría impactar las cadenas de suministro globales, elevar los costos de manufactura y tensionar aún más las relaciones bilaterales en sectores clave como tecnología, energía y defensa.

Con estas declaraciones conciliadoras, Trump intenta mostrar disposición al diálogo, aunque sus decisiones mantienen viva la disputa económica más significativa entre Washington y Pekín de los últimos años.

Trump sugiere reemplazar el T-MEC con acuerdos bilaterales entre EE.UU., México y Canadá

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó abierta la posibilidad de sustituir el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por una serie de acuerdos bilaterales con cada país, en lugar de mantener la estructura trilateral actual.

Podríamos renegociarlo y eso sería bueno, o podríamos hacer acuerdos diferentes. Si queremos, podemos llegar a acuerdos que sean mejores para los países individuales”, declaró Trump durante una conferencia conjunta con el primer ministro canadiense, Mark Carney, en la Casa Blanca.

El mandatario estadounidense subrayó que no tiene una preferencia clara entre mantener el T-MEC o avanzar hacia acuerdos independientes. “No me importa”, respondió cuando se le preguntó si apoyaba la renovación del tratado o su sustitución. “Quiero llegar al mejor acuerdo para este país y también, en gran medida, con Canadá en mi mente”, añadió.

El T-MEC, firmado durante el primer mandato de Trump (2017-2021), reemplazó al antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y está programado para ser revisado en 2026 por los tres países firmantes. Actualmente, Estados Unidos, México y Canadá ya iniciaron los procesos internos de evaluación antes de las conversaciones formales previstas para ese año.

Durante el encuentro, Trump y Carney discutieron temas relacionados con políticas arancelarias y el futuro del comercio norteamericano. La posibilidad de modificar el tratado ha generado reacciones en Canadá, donde algunos líderes políticos han sugerido la idea de negociar de forma bilateral con Estados Unidos, excluyendo a México, al que consideran responsable de varios desequilibrios económicos en la región.

El planteamiento de Trump reabre el debate sobre el futuro del T-MEC y el impacto que un cambio en su estructura podría tener en las relaciones comerciales entre los tres países y en la estabilidad económica de América del Norte.

Trump confirma aranceles de 25% a camiones pesados importados desde México a partir del 1 de noviembre

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que a partir del 1 de noviembre de 2025 entrará en vigor un arancel del 25% para camiones medianos y pesados importados desde otros países, medida que afectará principalmente a México, uno de los mayores exportadores de este sector hacia el mercado estadounidense.

El anuncio fue realizado en la red social Truth Social, donde el mandatario argumentó que la medida busca proteger a los fabricantes estadounidenses bajo criterios de “seguridad nacional”.

Impacto en la industria automotriz

Aunque la mayoría de los camiones pesados de empresas como Daimler Truck North America, International, Paccar y Volvo se producen en Estados Unidos, gran parte de los camiones medianos de Ford, General Motors (GM) y Stellantis provienen de México.

De acuerdo con el Departamento de Comercio de EE.UU., entre enero y julio de 2025 se importaron 32,410 millones de dólares en camiones, autobuses y vehículos especiales, de los cuales 80% —25,860 millones de dólares— procedieron de México.

La medida podría generar tensiones comerciales entre ambos países y obligar a empresas a replantear sus cadenas de producción.

Reacciones de la industria

El director ejecutivo de Paccar, Preston Feight, ya había advertido sobre los efectos negativos de los aranceles al acero y aluminio impuestos por Trump, señalando que encarecen la producción nacional frente a los camiones ensamblados en México con piezas importadas de China y otros países.

Feight agregó que algunos fabricantes podrían relocalizar su producción desde México hacia Estados Unidos para evitar el impacto de los nuevos aranceles.

Por su parte, Stellantis informó que el 88% de los camiones medianos y pesados registrados en EE.UU. se producen localmente, mientras que el resto proviene principalmente de México y Canadá bajo los términos del T-MEC, que establece altos estándares de contenido regional y laboral.

Comercio en riesgo

Expertos señalan que la medida podría encarecer los precios de los camiones en el mercado estadounidense y tensionar aún más la relación comercial entre México y Estados Unidos, justo cuando el sector automotriz se prepara para una mayor competencia global.

YouTube pagará 24.5 millones de dólares a Trump por suspensión de su cuenta tras el asalto al Capitolio

La plataforma de videos YouTube acordó pagar 24.5 millones de dólares para resolver una demanda interpuesta por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras la suspensión de su cuenta en enero de 2021, poco después del asalto al Capitolio. La medida se justificó en ese momento por “preocupaciones sobre la potencial violencia en curso”, aunque la empresa no especificó qué normas de la comunidad se habían violado.

Detalles del acuerdo

De acuerdo con la información difundida, del total del pago, 22 millones de dólares serán destinados por Trump a la organización Trust for the National Mall, con el propósito de financiar la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca.

Los 2.5 millones de dólares restantes se distribuirán entre otros demandantes que también acusaron a YouTube de aplicar medidas de censura en el marco de la moderación de contenido digital.

Cabe recordar que la cuenta de Trump en YouTube permaneció bloqueada durante más tiempo que en otras plataformas como Meta y X (antes Twitter), donde también fue suspendido tras los hechos violentos del 6 de enero de 2021. Su perfil fue restablecido en 2023.

Acuerdos con otras plataformas

El arreglo se suma a otros convenios alcanzados este mismo año: Meta pagó 25 millones de dólares y X entregó 10 millones para poner fin a litigios relacionados con la suspensión de las cuentas del exmandatario y la gestión de la desinformación en redes sociales.

Aunque YouTube no admitió responsabilidad en este acuerdo, el pago cierra uno de los capítulos legales más relevantes en torno a la libertad de expresión en internet y la capacidad de las plataformas digitales para moderar contenidos de figuras políticas de alto perfil.

Trump limita uso de Tylenol y lo vincula con autismo pese a críticas médicas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la limitación del uso de Tylenol —marca comercial del paracetamol— en mujeres embarazadas y recién nacidos, argumentando que el medicamento estaría vinculado al aumento de casos de autismo, pese a que la comunidad médica internacional lo considera seguro.

Durante su discurso, Trump repitió más de diez veces la frase: “no consuman Tylenol, no se lo den a los niños”, y aseguró que su Administración exigirá etiquetas de advertencia en los puntos de venta. Según el mandatario, 1 de cada 31 niños en Estados Unidos es diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA), cifra que utilizó para justificar la medida.

Reacciones médicas a la decisión de Trump

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos criticó inmediatamente la decisión, señalando que el paracetamol es seguro durante el embarazo y que suspenderlo podría generar riesgos mayores para la salud de las madres y los bebés.

El epidemiólogo Eric Ding también desmintió la postura de Trump citando un estudio realizado en Suecia y Estados Unidos con 2.4 millones de niños, donde se concluyó que no existe relación entre el uso de paracetamol durante el embarazo y el autismo o la discapacidad intelectual.

Sin embargo, algunos estudios como el publicado por la Escuela de Medicina Icahn del Mount Sinai sugieren que la exposición prenatal al paracetamol podría estar asociada con trastornos del neurodesarrollo, aunque los expertos insisten en que no hay evidencia concluyente.

Tylenol responde a Trump

La farmacéutica Kenvue, productora de Tylenol, rechazó las declaraciones y advirtió que la postura de Trump pone en riesgo la salud de millones de madres y recién nacidos. La compañía recordó que Tylenol es uno de los analgésicos más usados en Estados Unidos, con más de mil millones de dólares en ventas anuales, y que ha sido considerado seguro durante décadas.

Con esta medida, el presidente Trump reaviva el debate entre política, ciencia y salud pública, al vincular un medicamento esencial con el autismo sin pruebas concluyentes, generando preocupación entre médicos, científicos y consumidores.

Estados Unidos pospone aranceles a México por 90 días tras llamada entre Sheinbaum y Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que, tras una llamada con su homóloga mexicana Claudia Sheinbaum, ambos gobiernos acordaron prorrogar por 90 días el acuerdo comercial vigente entre México y Estados Unidos, con el objetivo de continuar las negociaciones para alcanzar un nuevo pacto en ese plazo.

A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que México mantendrá ciertos aranceles vigentes, incluyendo un 25% sobre el fentanilo, un 25% sobre automóviles y un 50% sobre productos como acero, aluminio y cobre. Sin embargo, se evitó la aplicación de nuevos aranceles del 30% que estaban programados para entrar en vigor este viernes 1 de agosto.

“México seguirá pagando un arancel del 25% por el fentanilo, un arancel del 25% sobre los automóviles y un arancel del 50% sobre el acero, el aluminio y el cobre”, escribió Trump.

Asimismo, el mandatario estadounidense informó que México acordó eliminar de forma inmediata sus barreras comerciales no arancelarias, como parte del compromiso para facilitar el comercio bilateral.

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum celebró la extensión del acuerdo, señalando que se logró evitar un escenario adverso para la economía nacional. A través de su cuenta oficial en X, la mandataria expresó:

“Logramos 90 días para construir un acuerdo de largo plazo a partir del diálogo, y evitamos el incremento de aranceles anunciado por Estados Unidos”.

Esta prórroga otorga a ambos países una ventana estratégica de negociación, en un contexto de tensiones comerciales marcadas por la amenaza de medidas unilaterales que habrían afectado a productos fuera del marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

La decisión de extender el acuerdo comercial se enmarca en los esfuerzos de ambos gobiernos por mantener la estabilidad en la región, proteger las cadenas de suministro y promover un entorno de cooperación económica más equilibrado.

General Motors pierde 1,100 millones de dólares por aranceles impuestos durante el mandato de Trump

La automotriz General Motors (GM) reportó una caída significativa en sus ganancias debido a los aranceles comerciales impulsados por Donald Trump, con un impacto negativo estimado en 1,100 millones de dólares. A pesar de superar las expectativas del mercado con ganancias ajustadas de 2.53 dólares por acción, la cifra fue inferior a los 3.06 dólares registrados en el mismo periodo del año anterior.

Durante el anuncio de resultados trimestrales, GM no reveló ningún plan inmediato para recuperar los niveles de rentabilidad anteriores a los aranceles. Además de las tarifas, otros factores que afectaron las finanzas de la compañía incluyen el incremento en los costos de garantía y una creciente acumulación de vehículos eléctricos en inventario, que próximamente perderán acceso a subsidios federales conforme a la nueva legislación fiscal estadounidense.

Uno de los principales desafíos para GM ha sido absorber los aranceles sin trasladar el costo a los consumidores, lo que ha limitado su margen de maniobra. La compañía ha optado por reducir costos y repatriar parte de su producción como estrategia de mitigación. La CEO Mary Barra destacó que están posicionando el negocio para un futuro rentable, adaptándose a las nuevas políticas fiscales y comerciales, y al avance tecnológico.

GM informó que los aranceles sobre vehículos importados desde Canadá, México y Corea del Sur han afectado directamente su desempeño en el mercado estadounidense. Aunque las ventas en EE.UU. se incrementaron y se logró un segundo trimestre consecutivo con ganancias en China, el beneficio neto cayó un 35 %, pasando de 2,900 millones a 1,900 millones de dólares.

La empresa estimó que para finales de este año podrá compensar hasta un tercio de los costos arancelarios, que ascienden a entre 4,000 y 5,000 millones de dólares. Sin embargo, advirtió que el impacto podría ser mayor en el trimestre actual.

Como parte de su plan de recuperación, GM anunció una inversión de 4,000 millones de dólares en sus plantas de Michigan, Kansas y Tennessee, destinada a aumentar la producción local de SUV pequeños y camionetas, reduciendo así su dependencia de las importaciones desde México.

La automotriz mantiene su proyección de ganancias anuales antes de intereses e impuestos entre 10,000 y 12,500 millones de dólares, cifra que fue reducida desde un estimado anterior de hasta 15,700 millones, reflejando el nuevo panorama financiero que enfrenta la compañía.