Trump amenaza con imponer arancel del 100% a Canadá por posible acuerdo con China

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia en materia comercial al amenazar con imponer un arancel del 100 por ciento a todos los bienes y productos canadienses que ingresen al mercado estadounidense, en caso de que Canadá avance en un acuerdo comercial con China.

La advertencia fue difundida a través de redes sociales y estuvo dirigida directamente al primer ministro canadiense, Mark Carney, a quien Trump acusó de pretender convertir a Canadá en una plataforma de entrada de productos chinos hacia Estados Unidos, lo que, según el mandatario, representaría una amenaza económica y estratégica.

“Si el gobernador Carney piensa que va a convertir a Canadá en un ‘puerto de descarga’ para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado”, escribió Trump. En el mismo mensaje, aseguró que un eventual acercamiento entre Ottawa y Pekín permitiría que China “devore” la economía canadiense, afectando a sus empresas, su tejido social y su modelo de vida.

El presidente estadounidense fue más contundente al señalar que cualquier acuerdo entre Canadá y China derivaría de manera inmediata en un arancel del 100 por ciento a todas las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos. Posteriormente, reforzó su narrativa geopolítica al afirmar que “lo último que el mundo necesita es que China se apodere de Canadá”.

Estas declaraciones se producen luego de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, sugiriera que el gobierno canadiense habría dado un “giro” en su postura comercial al reducir algunas barreras a productos chinos, particularmente en el sector de vehículos eléctricos. Canadá acordó recientemente disminuir del 100 al 6 por ciento los aranceles a cerca de 49 mil vehículos eléctricos chinos, como parte de un proceso para restablecer relaciones comerciales con Pekín.

No obstante, el primer ministro Mark Carney rechazó que su gobierno esté negociando un tratado de libre comercio con China. Recordó que, en el marco del T-MEC, Canadá tiene el compromiso de no buscar acuerdos comerciales con economías que no sean de mercado sin previa notificación a sus socios.

En la misma línea, la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Anita Anand, reiteró que el país no negocia un acuerdo de libre comercio con China, aunque defendió la estrategia de diversificación comercial para reducir la dependencia del mercado estadounidense.

Desde el análisis económico, Gabriela Siller, directora de análisis en Banco Base, consideró que las amenazas de Trump deben tomarse con cautela. Señaló que imponer un arancel de esa magnitud podría detonar una guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá y complicar seriamente la revisión del T-MEC, además de afectar sectores estratégicos como el energético, donde Washington mantiene una fuerte dependencia de Ottawa.

Reduflación en alimentos: por qué las porciones son cada vez más pequeñas y cómo impacta a tu bolsillo

En los últimos años, muchos consumidores han notado un fenómeno recurrente al hacer el supermercado: los productos parecen iguales, pero contienen menos. Este fenómeno se conoce como reduflación, una práctica cada vez más utilizada por la industria alimentaria para enfrentar el aumento de costos sin elevar de forma visible los precios.

La reduflación ocurre cuando una empresa reduce la cantidad, peso o volumen de un producto, manteniendo el mismo precio y, en muchos casos, el mismo empaque. Aunque el costo en la etiqueta no cambia, el consumidor termina pagando más por menos, lo que convierte a esta estrategia en una forma de inflación silenciosa.

¿Por qué ocurre la reduflación?

El principal motivo detrás de la reduflación es el incremento sostenido en los costos de producción, como materias primas, transporte, energía y mano de obra. Ante un entorno inflacionario, las empresas enfrentan la disyuntiva de subir precios de manera directa —lo que puede afectar las ventas— o reducir discretamente el contenido del producto.

Para muchas marcas, disminuir las porciones resulta menos visible y menos impopular que anunciar un aumento de precio. De esta manera, el impacto se traslada al consumidor sin una percepción inmediata.

Alimentos donde más se presenta

La reduflación es especialmente común en productos de consumo diario, como:

  • Pan y tortillas
  • Cereales y botanas
  • Yogures y lácteos
  • Bebidas envasadas
  • Productos congelados
  • Dulces y chocolates

En muchos casos, la reducción puede parecer mínima —unos gramos menos—, pero acumulada en el tiempo representa un mayor gasto mensual para las familias.

¿Cómo afecta al consumidor?

El impacto de la reduflación va más allá del bolsillo. Al reducirse las porciones, las personas consumen más unidades para sentirse satisfechas, lo que acelera el gasto. Además, dificulta comparar precios, ya que muchos consumidores se guían por el costo total y no por el precio por gramo o mililitro.

En el caso de hogares con ingresos ajustados, esta práctica puede afectar la planeación alimentaria, especialmente cuando se trata de productos básicos.

Cómo identificar la reduflación

Para evitar caer en esta estrategia, los expertos recomiendan:

  • Revisar el contenido neto en la etiqueta
  • Comparar el precio por kilo o litro
  • Detectar cambios sutiles en el empaque
  • Evaluar si el producto rinde menos que antes

Una práctica legal, pero cuestionada

La reduflación no es ilegal, siempre que el contenido esté correctamente indicado en la etiqueta. Sin embargo, organizaciones de consumidores consideran que afecta la transparencia y debilita la confianza entre marcas y clientes.

En un contexto de inflación persistente, la reduflación se ha convertido en una realidad cotidiana. Estar informado y comparar productos es clave para proteger el presupuesto familiar y tomar decisiones de consumo más conscientes.

Inflación en México sube a 3.77% en la primera quincena de enero y supera la meta del Banco de México

La inflación en México registró un incremento anual de 3.77 por ciento durante la primera quincena de enero de 2026, superando tanto la meta del Banco de México como el nivel observado al cierre de 2025, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con el reporte del organismo, el aumento de los precios estuvo impulsado principalmente por alzas en los cigarrillos, los refrescos envasados y los alimentos preparados que se venden en loncherías, fondas, torterías y taquerías, rubros que tienen un impacto directo en el gasto cotidiano de los hogares.

En términos quincenales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un avance de 0.31 por ciento, cifra superior al 0.20 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025. A tasa anual, la inflación también se colocó por encima del 3.69 por ciento observado tanto en la primera quincena de enero del año pasado como en el cierre de 2025.

Inflación subyacente mantiene presiones

El índice de precios subyacente, considerado un mejor indicador de la tendencia inflacionaria al excluir productos de alta volatilidad como alimentos frescos y energéticos, aumentó 0.43 por ciento en la quincena y 4.47 por ciento a tasa anual.

Dentro de este componente, las mercancías registraron un incremento de 0.69 por ciento quincenal y 4.51 por ciento anual, mientras que los servicios avanzaron 0.19 por ciento en el periodo inmediato anterior y 4.44 por ciento interanual, reflejando presiones persistentes en sectores como alimentos preparados y servicios personales.

Comportamiento del componente no subyacente

Por su parte, el componente no subyacente presentó un aumento de 1.43 por ciento quincenal, aunque mostró una contracción anual de 0.12 por ciento. Los productos agropecuarios disminuyeron 0.20 por ciento respecto a la quincena previa, pero subieron 1.43 por ciento frente al mismo periodo del año pasado.

En contraste, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno registraron una reducción de 0.06 por ciento quincenal y 1.47 por ciento anual, lo que ayudó a moderar parcialmente las presiones inflacionarias.

Contexto monetario y perspectivas

El índice de precios de la canasta de consumo mínimo, integrada por 170 productos y servicios básicos, aumentó 0.34 por ciento quincenal y 3.59 por ciento anual, un dato relevante para evaluar el impacto de la inflación en los sectores de menores ingresos.

La inflación de la primera quincena de enero se mantiene por encima de la meta de 3 por ciento del Banco de México, institución que el pasado 18 de diciembre redujo la tasa de interés a 7 por ciento, en lo que representó su duodécimo recorte consecutivo, en línea con su evaluación del panorama inflacionario.

Si bien la inflación cerró 2025 en 3.69 por ciento, por debajo de los niveles observados en años anteriores, el repunte registrado al inicio de 2026 sugiere que las presiones sobre los precios aún no han desaparecido, lo que mantiene la atención de autoridades monetarias, analistas y consumidores.

Reduflación vs inflación: cuáles son sus diferencias y cómo afectan tu bolsillo

En los últimos años, el aumento en el costo de vida ha llevado a muchas personas a preguntarse por qué su dinero rinde cada vez menos. En este contexto, dos conceptos económicos han cobrado relevancia: inflación y reduflación. Aunque suelen confundirse, no significan lo mismo y su impacto en el bolsillo de los consumidores es diferente.

¿Qué es la inflación?

La inflación es el incremento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios en una economía durante un periodo determinado. Cuando hay inflación, el dinero pierde valor, ya que con la misma cantidad se pueden comprar menos productos o servicios que antes. Este fenómeno afecta prácticamente todos los rubros del consumo: alimentos, transporte, vivienda, servicios y entretenimiento.

La inflación suele medirse a través de índices oficiales de precios y es un indicador clave para evaluar la estabilidad económica de un país. Cuando se mantiene elevada durante largos periodos, reduce el poder adquisitivo de los hogares y obliga a las familias a ajustar sus gastos.

¿Qué es la reduflación?

La reduflación, por su parte, es una práctica menos visible pero igualmente perjudicial para los consumidores. Ocurre cuando el precio de un producto se mantiene igual, pero su tamaño, peso o cantidad se reduce. En otras palabras, se paga lo mismo por menos contenido.

Este fenómeno es común en productos de consumo diario como cereales, botanas, bebidas, productos de limpieza y artículos de higiene personal. Al no reflejarse como un aumento directo de precio, muchas personas no lo detectan de inmediato, lo que hace que el impacto pase desapercibido.

Principales diferencias entre inflación y reduflación

La inflación se manifiesta de forma directa: los precios suben y el consumidor lo nota al momento de pagar. La reduflación, en cambio, es más sutil, ya que el precio se mantiene, pero el valor real del producto disminuye.

Mientras la inflación afecta de manera amplia a toda la economía, la reduflación se presenta principalmente a nivel de productos específicos. Sin embargo, ambas reducen el poder adquisitivo y obligan a los consumidores a gastar más para cubrir las mismas necesidades.

¿Cómo impactan tu bolsillo?

Tanto la inflación como la reduflación provocan que el dinero alcance para menos. En el caso de la reduflación, el consumidor puede verse obligado a comprar más unidades del mismo producto, mientras que con la inflación el ajuste es inmediato en el precio final.

Por ello, especialistas recomiendan revisar etiquetas, comparar precios por unidad de medida y planificar el gasto familiar. Identificar estas prácticas permite tomar decisiones de consumo más informadas y proteger, en la medida de lo posible, la economía personal.

Falsos gurús del trading: cómo identificarlos antes de perder tu dinero

El auge del trading en redes sociales ha venido acompañado de un fenómeno preocupante: la proliferación de falsos gurús del trading que prometen ganancias rápidas, libertad financiera y “éxito asegurado”. Detrás de autos de lujo, relojes costosos y estilos de vida ostentosos, muchas veces se esconden modelos de negocio basados en la venta de cursos, no en operar realmente en los mercados financieros.

Identificarlos a tiempo puede marcar la diferencia entre proteger tu dinero o perderlo.

Promesas irreales: la primera gran señal de alerta

Una de las características más claras de los falsos gurús es la promesa de ganancias garantizadas o rendimientos constantes sin riesgo. En los mercados financieros no existen beneficios asegurados, y cualquier persona que afirme lo contrario está ocultando información clave.

Frases como “vive del trading en 30 días”, “ingresos diarios sin experiencia” o “estrategia infalible” son señales inequívocas de engaño.

Más marketing que conocimiento

Muchos supuestos maestros del trading dedican más tiempo a crear contenido motivacional y publicitario que a explicar conceptos financieros reales. Sus redes sociales suelen estar llenas de fotos de viajes, coches deportivos y mansiones, pero carecen de explicaciones técnicas claras, análisis de mercado verificables o historiales públicos de operaciones.

Cuando el discurso se centra en el “éxito personal” y no en la educación financiera, es momento de desconfiar.

Resultados manipulados y testimonios dudosos

Otra táctica común es mostrar capturas de pantalla de supuestas ganancias, muchas veces tomadas de cuentas demo o manipuladas digitalmente. A esto se suman testimonios de alumnos anónimos o actores pagados que aseguran haber cambiado su vida gracias al curso.

Si no existe forma de verificar resultados reales y auditables, el riesgo es alto.

Cursos caros y ventas agresivas

Los falsos gurús suelen utilizar webinars gratuitos como gancho emocional. Durante estas sesiones, generan urgencia con frases como “últimos lugares” o “precio especial por hoy”, empujando a los asistentes a pagar sumas elevadas sin tiempo para reflexionar.

Además, muchos contratos incluyen letras pequeñas, políticas de no reembolso y cláusulas que deslindan al “mentor” de cualquier pérdida.

Falta de regulación y responsabilidad

En la mayoría de los casos, estos supuestos expertos no están regulados, no cuentan con certificaciones reconocidas ni asumen responsabilidad legal por sus recomendaciones. Cuando los alumnos pierden dinero, el gurú suele desaparecer, bloquear comentarios o culpar al propio usuario.

Cómo protegerte antes de invertir

Para evitar caer en este tipo de estafas, especialistas recomiendan:

  • Desconfiar de promesas de ganancias rápidas o garantizadas
  • Verificar la experiencia real y el historial del instructor
  • Analizar contratos y políticas de reembolso
  • No tomar decisiones bajo presión emocional
  • Consultar con abogados del consumidor si existen dudas legales

Información y asesoría: la mejor defensa

El trading legítimo requiere educación, disciplina y gestión del riesgo, no atajos milagrosos. Informarte y buscar asesoría legal antes de pagar un curso puede ahorrarte pérdidas importantes.

Ante cualquier señal de abuso, engaño o incumplimiento, acudir a abogados del consumidor especializados es el paso más efectivo para defender tu dinero y tus derechos.

Cómo identificar la reduflación en el etiquetado de los productos y evitar pagar más por menos

La reduflación se ha convertido en una de las prácticas más comunes —y menos visibles— en supermercados y tiendas de autoservicio. A diferencia de un aumento directo de precios, esta estrategia consiste en reducir la cantidad de producto manteniendo el mismo precio, lo que provoca que el consumidor pague más sin notarlo de inmediato. La clave para detectarla está en un lugar que muchos pasan por alto: el etiquetado.

Aprender a leer correctamente la información del envase puede marcar la diferencia entre una compra informada y un gasto innecesario.

El contenido neto: el dato más importante

El primer elemento que debes revisar es el contenido neto, generalmente expresado en gramos, mililitros o piezas. Muchas marcas rediseñan sus envases para que parezcan iguales, aunque el contenido haya disminuido.

Un cambio de 500 g a 450 g, o de 1 litro a 900 ml, puede parecer pequeño, pero en compras frecuentes representa un impacto considerable en el presupuesto mensual.

Precio por unidad: tu mejor aliado

Otro indicador clave para detectar la reduflación es el precio por unidad (precio por kilo, litro o pieza). En muchos supermercados esta información aparece en letras pequeñas en el estante.

Comparar este dato entre marcas y presentaciones permite descubrir rápidamente si un producto “sin aumento de precio” en realidad es más caro por gramo o litro que antes.

Cambios sutiles en el diseño del envase

La reduflación suele venir acompañada de cambios en el diseño: envases más altos y delgados, bases más gruesas, bolsas infladas o cajas con más aire. Estas modificaciones buscan mantener la percepción visual del tamaño original, aunque el contenido sea menor.

Si notas un rediseño reciente, vale la pena revisar nuevamente el contenido neto.

Porciones y raciones en la etiqueta

Otro punto importante está en la tabla nutricional. Algunas marcas ajustan el tamaño de la porción para que el número total de raciones parezca similar, aun cuando el producto tenga menos contenido.

Revisar cuántas porciones reales contiene el envase y compararlo con versiones anteriores ayuda a detectar este tipo de ajustes.

Nombres “familiares” o “económicos” que engañan

Algunos productos conservan nombres como “familiar”, “grande” o “económico”, aunque su tamaño haya sido reducido. El nombre comercial no garantiza la misma cantidad, por lo que siempre debe prevalecer la información numérica del etiquetado.

Consejos prácticos para evitar la reduflación

Para proteger tu economía, especialistas recomiendan:

  • Comparar siempre el contenido neto, no solo el precio
  • Revisar el precio por unidad antes de elegir
  • Guardar referencias de productos que compras con frecuencia
  • Considerar marcas de tienda, que suelen ofrecer mejor relación cantidad-precio

Un impacto silencioso pero constante

La reduflación puede parecer un ajuste mínimo, pero su efecto acumulado es significativo. Al aprender a leer el etiquetado con atención, el consumidor recupera control sobre sus decisiones de compra y evita pagar lo mismo por menos.

En un contexto de inflación y ajustes constantes, informarse y comparar es la mejor herramienta para cuidar el bolsillo y comprar de forma más consciente.

Reduflación en supermercados: los productos que ahora traen menos contenido y cuestan lo mismo

Ir al supermercado se ha convertido en una experiencia cada vez más costosa, incluso cuando los precios parecen no haber cambiado. Muchos consumidores han notado que los productos se terminan más rápido, aunque el ticket de compra sigue siendo el mismo. Este fenómeno tiene nombre: reduflación.

La reduflación ocurre cuando las empresas reducen la cantidad o el tamaño de un producto, pero mantienen su precio, lo que provoca un aumento encubierto del costo real. A simple vista, el envase luce casi igual, pero al revisar el contenido neto, el consumidor descubre que ahora recibe menos.

Un fenómeno cada vez más común en supermercados

Aunque la reduflación no es una práctica nueva, se ha intensificado en los últimos años debido a la inflación, el aumento en los costos de producción, transporte y materias primas. De acuerdo con estudios de consumo realizados tras la pandemia, uno de cada tres productos de consumo masivo ha reducido su contenido sin una baja proporcional en el precio.

Los supermercados son el principal escenario de esta práctica, ya que ahí se concentran productos de compra frecuente, donde pequeños cambios suelen pasar desapercibidos.

Productos más afectados por la reduflación

Entre los artículos donde la reduflación es más evidente se encuentran:

  • Cereales y productos de desayuno
  • Botanas y snacks
  • Bebidas embotelladas
  • Yogures y lácteos
  • Panadería industrial
  • Papel higiénico y toallas de papel
  • Productos de limpieza

En muchos casos, la reducción puede parecer mínima —20 o 30 gramos menos—, pero acumulada a lo largo del mes representa un impacto directo en el presupuesto familiar.

¿Por qué las empresas recurren a la reduflación?

Las marcas suelen optar por la reduflación para evitar el rechazo del consumidor ante un aumento visible de precios. Psicológicamente, un precio “estable” genera menos resistencia que una subida directa, aunque el valor por gramo o litro sea mayor.

Además, muchos compradores comparan precios totales y no el precio por unidad, lo que facilita que esta práctica pase inadvertida.

Cómo detectar la reduflación al hacer el súper

Para no caer en este tipo de ajustes silenciosos, los especialistas recomiendan:

  • Revisar siempre el contenido neto del producto
  • Comparar el precio por gramo, litro o pieza
  • Observar cambios en el diseño del envase, ya que suelen acompañar reducciones
  • Comparar presentaciones antiguas con nuevas

Leer etiquetas y no dejarse llevar solo por el precio marcado es clave para detectar cuándo un producto ha sido reducido.

Cómo proteger tu bolsillo

Una de las mejores estrategias para enfrentar la reduflación es cambiar hábitos de compra. Optar por marcas de tienda, comprar presentaciones grandes cuando el precio por unidad sea menor y planificar el consumo ayuda a reducir el impacto.

Aunque la reduflación puede parecer un ajuste pequeño, su efecto acumulado es significativo. Estar informado y comparar con atención permite tomar decisiones más conscientes y evitar pagar lo mismo por menos en cada visita al supermercado.

Esta es la gasolinera con el precio más bajo de gasolina regular en Jalisco: está en Tlajomulco

Durante la más reciente edición de La Mañanera del Pueblo, Iván Escalante Ruiz presentó la actualización semanal del programa de seguimiento “Quién es Quién en los precios de los combustibles”, el cual permite identificar las estaciones de servicio con los precios más altos y más bajos en todo el país.

En el reporte correspondiente al periodo del 5 al 11 de agosto de 2026, se dieron a conocer los precios promedio nacionales de los combustibles, los cuales reflejan el comportamiento actual del mercado energético en México:

  • Gasolina regular: 23.58 pesos por litro
  • Gasolina premium: 25.77 pesos por litro
  • Diésel: 26.39 pesos por litro

Asimismo, se informó que actualmente no existe subsidio al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que influye directamente en el precio final que pagan los automovilistas en las estaciones de servicio.

Marcas con precios más altos y más bajos

En el análisis por marcas, de manera general, la empresa CorpoGas se posicionó como la opción más cara en distintos tipos de combustible. En contraste, la cadena G500 destacó por ofrecer los precios más bajos a nivel nacional, consolidándose como una alternativa más económica para los consumidores.

La gasolinera más barata de Jalisco

En el caso específico de Jalisco, la estación con el precio más bajo para gasolina regular se localizó en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga, dentro del Área Metropolitana de Guadalajara.

De acuerdo con el monitoreo, esta gasolinera ofrece la gasolina regular a 23.72 pesos por litro. El establecimiento se encuentra ubicado sobre Salvador Carretera a Colima #2788, en la colonia Las Huertas, una zona con alta afluencia vehicular.

Este precio posiciona a Tlajomulco como uno de los municipios más competitivos de Jalisco para cargar combustible, representando un ahorro importante para automovilistas que utilizan gasolina regular de forma cotidiana.

Comparativo nacional

Aunque Jalisco destaca por este precio competitivo, el reporte también señaló que el precio más bajo de gasolina regular en todo el país registrado para el lunes 19 de enero fue de 23.12 pesos por litro, el cual se ubicó en el estado de Veracruz.

Importancia de comparar precios

Este tipo de reportes semanales permite a los consumidores tomar decisiones informadas, comparar precios entre estaciones y planear mejor sus gastos de movilidad. En un contexto donde no existen estímulos fiscales al IEPS, identificar las gasolineras con precios más bajos se vuelve clave para proteger la economía familiar.

Consultar regularmente los precios y elegir estaciones competitivas puede representar un ahorro significativo a largo plazo, especialmente en zonas metropolitanas como Guadalajara, donde el uso del automóvil es constante.

¿Pagas lo mismo por menos? La reduflación, el truco silencioso que afecta tu bolsillo

Vas al supermercado, compras los productos de siempre y, sin cambiar tus hábitos, notas que ahora se terminan más rápido. No es una percepción equivocada ni un error de cálculo: se trata de la reduflación, una estrategia cada vez más común en productos de consumo diario.

La reduflación consiste en reducir la cantidad o el tamaño de un producto manteniendo el mismo precio, lo que provoca que el consumidor pague lo mismo, pero reciba menos. A simple vista, el envase luce igual o muy similar, por lo que el cambio suele pasar desapercibido.

Un fenómeno que se intensificó tras la pandemia

Aunque esta práctica no es nueva, se ha vuelto mucho más frecuente en los últimos años como respuesta a la inflación, el aumento en los costos de producción y los problemas en las cadenas de suministro. De acuerdo con un informe de LendingTree, desde la pandemia uno de cada tres productos de consumo masivo ha reducido su contenido.

Entre los artículos más afectados se encuentran el papel higiénico, las toallas de papel, los cereales y diversos productos de desayuno, aunque la lista se ha ampliado a snacks, lácteos, bebidas y productos de limpieza.

El economista Carlos Guaman explica que, ante la resistencia de los consumidores a los aumentos de precio, muchas empresas optan por disminuir el tamaño del producto. “En lugar de subir el precio visible, reducen la cantidad, logrando que el cliente reciba menos sin notarlo de inmediato”, señala.

Consumidores en alerta y denuncias en redes sociales

La reduflación no ha pasado completamente inadvertida. En redes sociales, miles de consumidores comparten comparaciones entre envases antiguos y nuevos para evidenciar esta práctica. En plataformas como Reddit, existen comunidades enteras dedicadas a documentar y denunciar productos que han “encogido” con el paso del tiempo.

Encuestas recientes revelan que siete de cada diez personas han notado la reduflación en al menos un producto durante el último año, lo que demuestra que el fenómeno ya tiene un impacto directo en la percepción del consumidor.

Cómo identificar la reduflación y evitar pagar de más

Para proteger tu economía y evitar caer en este truco comercial, los especialistas recomiendan adoptar hábitos de compra más informados:

  1. Revisar el precio por unidad: No te fijes solo en el precio final. Verifica el costo por gramo, litro o pieza para comparar correctamente entre marcas y presentaciones.
  2. Comparar envases y etiquetas: Observa el contenido neto y compáralo con compras anteriores, especialmente en productos que adquieres con frecuencia.
  3. Elegir marcas de tienda: Las marcas blancas suelen ofrecer mayor cantidad a un mejor precio frente a productos comerciales.
  4. Aprovechar ofertas reales: Descuentos por volumen o promociones auténticas pueden ayudar a compensar el impacto de la reduflación.

Un impacto silencioso pero constante

Aunque la reduflación puede parecer un ajuste mínimo, su efecto acumulado es significativo. A largo plazo, este fenómeno reduce el poder adquisitivo y obliga a los consumidores a gastar más para mantener el mismo nivel de consumo.

Estar informado, comparar precios y leer las etiquetas con atención son acciones clave para evitar pagar lo mismo por menos y mantener el control sobre tu presupuesto en tiempos de inflación.

Canadá rompe con Trump y se acerca a China: reduce aranceles a autos eléctricos del 100% al 6%

El gobierno de Canadá anunció un cambio estratégico en su política comercial al reducir drásticamente los aranceles a los autos eléctricos procedentes de Asia, principalmente de China, marcando un distanciamiento de la postura impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, informó este viernes 16 de enero que Canadá permitirá la entrada de hasta 49 mil vehículos eléctricos chinos con un arancel reducido de 6.1%, bajo el esquema de nación más favorecida. Este cupo podría aumentar a 70 mil unidades en un plazo de cinco años, como parte de un acuerdo bilateral con Pekín.

A cambio, China aceptó reducir significativamente los aranceles a productos agrícolas canadienses, en particular a la canola, uno de los principales bienes de exportación del país norteamericano. Según el anuncio oficial, el arancel total aplicado por China a las semillas de canola bajará del 84% a cerca del 15%, lo que representa una reapertura clave de ese mercado para los productores canadienses.

“Nuestra relación con China ha avanzado en los últimos meses. Es más predecible y ya estamos viendo resultados concretos”, declaró Carney, quien reconoció que no logró alcanzar acuerdos similares con Washington para aliviar los aranceles que afectan sectores estratégicos de la economía canadiense.

Un giro geopolítico tras años de tensión

El anuncio se produjo tras una reunión entre Carney y el presidente chino Xi Jinping, quienes se comprometieron a reconstruir la relación bilateral después de varios años de distanciamiento. El encuentro tuvo lugar en el Gran Salón del Pueblo, donde Xi expresó su disposición a fortalecer la cooperación económica y política.

Carney, el primer primer ministro canadiense en visitar China en ocho años, señaló que mejorar los vínculos con Pekín contribuirá a estabilizar un sistema de gobernanza global que, dijo, se encuentra “bajo una presión sin precedentes”.

Este giro refleja, en gran medida, el impacto del enfoque de “Estados Unidos primero” promovido por Trump. Los aranceles estadounidenses han afectado tanto a Canadá como a China, empujando a Ottawa a diversificar sus relaciones comerciales y reducir su dependencia de la economía estadounidense.

Impacto en la industria automotriz y agrícola

Durante el gobierno del exprimer ministro Justin Trudeau, Canadá impuso aranceles del 100% a los vehículos eléctricos chinos, alineándose con Washington, además de gravámenes al acero y aluminio. China respondió con fuertes sanciones comerciales que prácticamente cerraron su mercado a la canola canadiense, provocando una caída del 10.4% en las importaciones chinas desde Canadá el año pasado.

Carney intentó calmar las preocupaciones del sector automotriz canadiense al señalar que el cupo inicial de autos eléctricos chinos representa apenas el 3% de los 1.8 millones de vehículos vendidos anualmente en Canadá, y adelantó que se espera inversión china en la industria automotriz canadiense en los próximos tres años.

“Estamos construyendo la industria de los autos del futuro, ofreciendo vehículos más accesibles para los canadienses y asegurando una transición ordenada del sector”, afirmó.

Para analistas y empresarios, el movimiento marca un cambio radical en la política comercial canadiense, reabre el diálogo con China y redefine el equilibrio económico de América del Norte en un contexto de disrupción del comercio global.