Banxico reporta caída del 5.5 % en remesas a México durante los primeros nueve meses de 2025 por política migratoria de EE.UU.

El Banco de México (Banxico) informó que durante los primeros nueve meses de 2025, el país recibió 45 681 millones de dólares en remesas, lo que representa una caída interanual del 5.5 % respecto a los 48 360 millones de dólares registrados en el mismo periodo de 2024. Esta disminución marca una ruptura en la tendencia de crecimiento sostenido que México había mantenido durante más de una década.

De acuerdo con Banxico, el descenso está vinculado a la política migratoria más restrictiva aplicada por el gobierno de Estados Unidos, principal país emisor de remesas hacia México. El número de operaciones se redujo 5.2 %, con 116 millones de envíos, de los cuales el 99.2 % se realizaron mediante transferencias electrónicas. Además, la remesa promedio individual bajó 0.4 %, situándose en 394 dólares.

Solo en septiembre de 2025, México recibió 5 214 millones de dólares, una disminución del 2.7 % frente al mismo mes del año anterior. Esta cifra representa la segunda caída mensual consecutiva después del repunte observado en agosto.

Banxico explicó que el resultado refleja “una contracción del 4.7 % en el número de envíos y un aumento del 2.1 % en el monto promedio”, en comparación con los datos de 2024. En los últimos doce meses —de octubre de 2024 a septiembre de 2025—, el flujo acumulado alcanzó 62 068 millones de dólares, ligeramente inferior al periodo previo.

Expertos atribuyen esta baja a una combinación de factores, entre ellos la reducción en la actividad laboral de migrantes, el temor a deportaciones y la implementación de un impuesto del 1 % sobre las remesas en efectivo anunciado por el gobierno estadounidense.

Ante esta situación, el gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, anunció un programa de reembolso para compensar a los connacionales el monto del nuevo gravamen, calificando la medida como una violación al tratado bilateral de 1994 contra la doble tributación.

Las remesas continúan siendo una fuente esencial de ingresos para millones de familias mexicanas, representando cerca del 4 % del PIB nacional. Sin embargo, esta caída podría impactar el consumo interno y la estabilidad de economías locales que dependen de estos recursos, especialmente en entidades como Michoacán, Jalisco, Guanajuato y Puebla.

Estados Unidos aprueba impuesto del 3.5% a remesas

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó recientemente un impuesto del 3.5% sobre las remesas enviadas desde territorio estadounidense hacia otros países, medida que forma parte del nuevo paquete presupuestal para el próximo año fiscal. Esta decisión ha generado preocupación entre millones de familias que dependen de estos recursos, especialmente en países como México, donde las remesas representan una fuente vital de ingresos.

El paquete fiscal fue turnado al Senado, que tendrá hasta el 30 de septiembre para ratificar o rechazar esta disposición. De aprobarse, el nuevo impuesto entraría en vigor en 2026, afectando directamente al flujo de dinero enviado por millones de migrantes a sus países de origen.

Expertos en economía han reaccionado ante esta decisión. Joan Domene, economista senior de Oxford Economics, explicó que el impacto en el flujo de remesas no será proporcional al nuevo impuesto, ya que es probable que los remitentes busquen alternativas no reguladas para evitar pagar la tasa establecida.

Por su parte, Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, señaló que muchos migrantes podrían absorber el costo adicional del gravamen para que sus familiares no vean reducidos sus ingresos. “Hace 20 años, enviar remesas costaba hasta 40 dólares en comisiones y aún así las enviaban”, recordó.

Pamela Díaz, economista para México en BNP Paribas, añadió que la fuerza laboral mexicana en Estados Unidos está más diversificada y consolidada que antes de la pandemia, lo que puede hacer que la reducción del flujo de remesas sea menos drástica de lo esperado.

La aprobación final de esta medida está ahora en manos del Senado, lo que mantiene en incertidumbre a millones de personas que dependen de este ingreso mensual para cubrir necesidades básicas como alimentación, salud y educación.

Congresista de EE.UU. propone gravar remesas a México: esto debes saber si envías dinero

Una nueva propuesta fiscal en Estados Unidos busca aplicar un impuesto a las remesas enviadas a México, lo que podría afectar a millones de trabajadores migrantes. La iniciativa fue presentada por el congresista republicano Jason Smith como parte del proyecto legislativo titulado “The One, Big, Beautiful Bill”, y contempla que el impuesto sea retenido directamente por las empresas remesadoras y pagado por el remitente.

De acuerdo con el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), la medida aún debe ser aprobada por la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos. Si se aprueba, entraría en vigor a partir del año 2026. El impuesto impactaría tanto a migrantes indocumentados como a aquellos con residencia legal, pero sin ciudadanía estadounidense.

México es el principal receptor de remesas provenientes de EE.UU. En 2024, los ingresos por este concepto alcanzaron un récord de 64 mil 745 millones de dólares, de los cuales el 96.6 % provinieron del vecino del norte, según datos del Banco de México (Banxico). A pesar de la posible carga fiscal, expertos consideran que el impacto podría ser limitado.

Jesús Cervantes, director de estadísticas del CEMLA, señaló que es probable que los migrantes absorban este nuevo impuesto sin reducir el monto enviado. Por su parte, Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, afirmó que los migrantes podrían ajustar su consumo en EE.UU. para seguir apoyando a sus familias en México.

Sin embargo, Carlos López Jones, analista financiero, advirtió que algunos mexicanos podrían buscar alternativas de envío como criptomonedas, lo cual complicaría las estimaciones sobre el impacto real de la medida.

El Senado mexicano ya expresó su rechazo unánime a esta propuesta, calificándola como arbitraria e injusta. A pesar del entorno hostil hacia la migración, las remesas continúan siendo una fuente clave de ingreso. En marzo de 2025, México recibió 5 mil 150 millones de dólares, un aumento interanual del 2.7 %.

Según el CEMLA, en 2024 había 7.5 millones de migrantes mexicanos trabajando en EE.UU., de los cuales 2.4 millones contaban con ciudadanía y 5.1 millones no, lo que incluye residentes sin ciudadanía e indocumentados. En total, estos trabajadores enviaron el 16.7 % de su ingreso laboral como remesas, ligeramente por debajo del 17.9 % en 2023.