Con la llegada de los últimos días del año, miles de familias en México se preparan para la cena de fin de año, una de las tradiciones más importantes para despedir el 2025 y dar la bienvenida al 2026. Entre los productos con mayor demanda en estas fechas destacan las uvas, indispensables para cumplir con el ritual de pedir 12 deseos al sonar las campanadas de medianoche. Sin embargo, el incremento en la demanda también abre la puerta a variaciones excesivas de precios, por lo que es clave comprar de manera informada.
De acuerdo con un análisis oficial de precios realizado entre el 15 y el 19 de diciembre, el precio promedio del kilo de uva —considerando variedades como la Thompson blanca sin semilla, la roja sin semilla y la uva globo— se ubica alrededor de 102.17 pesos. No obstante, el estudio detectó que el costo puede variar significativamente según el punto de venta, con precios que van desde los 59.90 pesos hasta los 159 pesos por kilo.
Esta diferencia demuestra la importancia de comparar precios antes de comprar, ya sea en supermercados, mercados locales o tiendas de conveniencia. Consultar plataformas oficiales de monitoreo de precios y guías de consumo puede ayudar a evitar abusos y proteger la economía familiar durante una de las temporadas de mayor gasto del año.
Recomendaciones para elegir y conservar uvas frescas
Además del precio, la calidad del producto es fundamental. Especialistas en consumo recomiendan tomar en cuenta los siguientes aspectos al momento de comprar uvas:
- Sacudir suavemente el racimo: las uvas deben permanecer firmes; si se desprenden con facilidad, pueden estar demasiado maduras.
- Revisar todo el racimo: los tallos deben ser verdes y resistentes; los frutos, firmes, carnosos y de piel lisa.
- Evitar olores fuertes o a vinagre, ya que indican descomposición.
- No lavar las uvas si no se consumirán de inmediato, pues la humedad acelera su deterioro.
- Conservarlas en refrigeración, preferentemente en recipientes herméticos y sin separarlas del racimo.
- No almacenarlas por más de dos semanas, para mantener su frescura y sabor.
El origen de la tradición de las 12 uvas
La costumbre de comer 12 uvas en Año Nuevo tiene su origen en España, a finales del siglo XIX. Aunque comenzó como una protesta simbólica en Madrid, se popularizó en 1909, cuando productores de Alicante enfrentaron una cosecha excedente y promovieron la llamada “uva de la suerte”. Con el tiempo, la tradición se extendió a México y Latinoamérica.
Hoy, cada uva representa un deseo para cada mes del año, convirtiéndose en uno de los momentos más esperados de la noche. Por ello, conocer el precio justo, elegir fruta de calidad y comprar con anticipación puede marcar la diferencia para cerrar el año sin sorpresas desagradables y comenzar el 2026 con buen sabor y mejores decisiones de consumo.

