¿Pagas lo mismo por menos? La reduflación, el truco silencioso que afecta tu bolsillo

Vas al supermercado, compras los productos de siempre y, sin cambiar tus hábitos, notas que ahora se terminan más rápido. No es una percepción equivocada ni un error de cálculo: se trata de la reduflación, una estrategia cada vez más común en productos de consumo diario.

La reduflación consiste en reducir la cantidad o el tamaño de un producto manteniendo el mismo precio, lo que provoca que el consumidor pague lo mismo, pero reciba menos. A simple vista, el envase luce igual o muy similar, por lo que el cambio suele pasar desapercibido.

Un fenómeno que se intensificó tras la pandemia

Aunque esta práctica no es nueva, se ha vuelto mucho más frecuente en los últimos años como respuesta a la inflación, el aumento en los costos de producción y los problemas en las cadenas de suministro. De acuerdo con un informe de LendingTree, desde la pandemia uno de cada tres productos de consumo masivo ha reducido su contenido.

Entre los artículos más afectados se encuentran el papel higiénico, las toallas de papel, los cereales y diversos productos de desayuno, aunque la lista se ha ampliado a snacks, lácteos, bebidas y productos de limpieza.

El economista Carlos Guaman explica que, ante la resistencia de los consumidores a los aumentos de precio, muchas empresas optan por disminuir el tamaño del producto. “En lugar de subir el precio visible, reducen la cantidad, logrando que el cliente reciba menos sin notarlo de inmediato”, señala.

Consumidores en alerta y denuncias en redes sociales

La reduflación no ha pasado completamente inadvertida. En redes sociales, miles de consumidores comparten comparaciones entre envases antiguos y nuevos para evidenciar esta práctica. En plataformas como Reddit, existen comunidades enteras dedicadas a documentar y denunciar productos que han “encogido” con el paso del tiempo.

Encuestas recientes revelan que siete de cada diez personas han notado la reduflación en al menos un producto durante el último año, lo que demuestra que el fenómeno ya tiene un impacto directo en la percepción del consumidor.

Cómo identificar la reduflación y evitar pagar de más

Para proteger tu economía y evitar caer en este truco comercial, los especialistas recomiendan adoptar hábitos de compra más informados:

  1. Revisar el precio por unidad: No te fijes solo en el precio final. Verifica el costo por gramo, litro o pieza para comparar correctamente entre marcas y presentaciones.
  2. Comparar envases y etiquetas: Observa el contenido neto y compáralo con compras anteriores, especialmente en productos que adquieres con frecuencia.
  3. Elegir marcas de tienda: Las marcas blancas suelen ofrecer mayor cantidad a un mejor precio frente a productos comerciales.
  4. Aprovechar ofertas reales: Descuentos por volumen o promociones auténticas pueden ayudar a compensar el impacto de la reduflación.

Un impacto silencioso pero constante

Aunque la reduflación puede parecer un ajuste mínimo, su efecto acumulado es significativo. A largo plazo, este fenómeno reduce el poder adquisitivo y obliga a los consumidores a gastar más para mantener el mismo nivel de consumo.

Estar informado, comparar precios y leer las etiquetas con atención son acciones clave para evitar pagar lo mismo por menos y mantener el control sobre tu presupuesto en tiempos de inflación.