El Gobierno de México firmó un plan de acción con Estados Unidos para fortalecer y proteger las cadenas de suministro de minerales críticos, un movimiento estratégico que ocurre en un contexto de creciente presión geopolítica y comercial de cara a la revisión del T-MEC prevista para 2026. El acuerdo fue interpretado como una señal de acercamiento de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum con el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump.
El encargado de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, calificó el acuerdo como “pionero en su tipo” y aseguró que refuerza los lazos comerciales entre ambos países. Según explicó, el objetivo central es reducir la vulnerabilidad de América del Norte ante interrupciones en el suministro global de minerales esenciales para industrias estratégicas.
Minerales críticos y menor dependencia de China
El acuerdo se inscribe en una estrategia internacional más amplia para reducir la dependencia de China, país que domina buena parte del mercado de minerales críticos y de las llamadas tierras raras, indispensables para la industria tecnológica, automotriz, de semiconductores y energías limpias. En octubre de 2025, China anunció restricciones a la exportación de estos materiales, lo que encendió las alertas en Estados Unidos, Europa y sus socios comerciales.
En este contexto, México se posiciona como un socio clave para diversificar las fuentes de abastecimiento en la región, aprovechando su potencial geológico y su cercanía con el mercado estadounidense.
¿Qué incluye el acuerdo entre México y Estados Unidos?
De acuerdo con el plan de acción, ambos gobiernos trabajarán durante los próximos 60 días en la identificación de minerales críticos de interés común y en el diseño de políticas comerciales coordinadas que abarquen toda la cadena de valor, desde la extracción hasta la manufactura avanzada.
Uno de los puntos más relevantes es la exploración de pisos de precios para las importaciones, una herramienta destinada a contrarrestar prácticas de dumping y subsidios encubiertos. Este mecanismo podría incorporarse posteriormente en un acuerdo vinculante al que se sumen otros países aliados.
El plan también contempla estándares regulatorios para la minería y el procesamiento, cooperación técnica, evaluación y promoción de inversiones, así como respuestas coordinadas ante crisis de abasto. Destaca además el intercambio de información entre el US Geological Survey y el Servicio Geológico Mexicano, así como la coordinación en mapeo geológico, investigación y desarrollo tecnológico, y creación de mecanismos de almacenamiento estratégico.
Finalmente, el acuerdo prevé la identificación de proyectos específicos de minería, procesamiento y manufactura en México, Estados Unidos o incluso en terceros países, consolidando una red regional más resiliente frente a la volatilidad global.

