¿Tu seguro sí debe pagar? Así puedes comprobar si el fallecimiento estaba cubierto por la póliza

Cuando ocurre el fallecimiento de un familiar, lo último que deberían enfrentar los deudos es una aseguradora que evade su responsabilidad. Sin embargo, en México es común que las compañías retrasen, cuestionen o incluso nieguen el pago de un seguro de vida, alegando que la muerte “no estaba cubierta”. Por eso, conocer cómo comprobar si el fallecimiento estaba amparado por la póliza es clave para defender tus derechos y evitar abusos.

Revisa primero el contrato del seguro

El punto de partida siempre es la póliza. Este documento especifica las coberturas, exclusiones, suma asegurada y vigencia. Es fundamental verificar que el seguro estuviera activo al momento del fallecimiento y que las primas estuvieran pagadas. Si el contrato estaba vigente, la aseguradora no puede deslindarse fácilmente.

Pon especial atención al apartado de riesgos cubiertos. La mayoría de los seguros de vida incluyen fallecimiento por causas naturales y accidentes. Algunas pólizas excluyen suicidio durante los primeros años, actividades de alto riesgo no declaradas o enfermedades preexistentes no informadas. Estas exclusiones deben estar claramente escritas, no pueden aplicarse de forma arbitraria.

Documentos que confirman la cobertura

Para comprobar que el fallecimiento está cubierto, reúne los siguientes documentos:

  • Póliza completa y condiciones generales
  • Certificado de defunción
  • Identificación del asegurado y beneficiarios
  • Comprobantes de pago
  • Historial médico, si fue solicitado al contratar

Si la aseguradora argumenta una exclusión, debe demostrarla con pruebas, no basta una negativa verbal o un correo ambiguo.

Señales de alerta: cuando la aseguradora quiere evadir el pago

Existen prácticas comunes que deben ponerte en alerta:

  • Solicitudes repetitivas de documentos ya entregados
  • Respuestas vagas o contradictorias
  • Retrasos injustificados
  • Alegar exclusiones no señaladas claramente en la póliza

Estas conductas pueden constituir incumplimiento contractual.

Defiéndete: el pago del seguro no es un favor

El seguro es un contrato legal, no un acto de buena voluntad. Si detectas irregularidades, documenta todo, conserva correos, cartas y folios. En caso de negativa o dilación, acude de inmediato con abogados especializados en defensa del consumidor y seguros. Un despacho con experiencia puede exigir el cumplimiento del contrato, reclamar intereses por mora y, en algunos casos, daños adicionales.

No te quedes callado

Muchas familias pierden el derecho a cobrar un seguro por desconocimiento o miedo a enfrentar a una aseguradora. Informarte, revisar la póliza con detenimiento y buscar asesoría legal a tiempo puede marcar la diferencia entre perderlo todo o recibir el respaldo económico que legalmente corresponde.