Mosquitos, jeringas rellenas y contaminación: así operaba la clínica de sueros vitaminados en Sonora tras seis muertes

La muerte de seis personas en Sonora, presuntamente relacionada con la aplicación de sueros vitaminados, ha encendido las alertas sanitarias y derivado en una investigación oficial sobre las condiciones en las que operaba una clínica en Hermosillo.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora intervino el establecimiento denominado Medicina Regenerativa Celular, donde se aseguraron medicamentos, soluciones inyectables, botellas con líquidos, expedientes, equipo de cómputo y dispositivos de videograbación.

El responsable del lugar, Jesús Maximiano Verduzco Soto, quien se presentaba como médico homeópata, se encuentra actualmente prófugo.

🚨 Condiciones insalubres y prácticas de riesgo

De acuerdo con testimonios de pacientes y material difundido por familiares de las víctimas, la clínica operaba en condiciones que generaron preocupación. Algunos usuarios recibían el tratamiento dentro del inmueble, mientras que otros eran canalizados para continuar la aplicación del suero en sus propios domicilios.

Asimismo, se documentó el uso de herramientas presuntamente contaminadas. Entre los señalamientos destaca que las jeringas eran preparadas con anticipación, lo que podría representar un riesgo sanitario importante.

Otro aspecto reportado fue la presencia constante de mosquitos dentro del lugar, lo que incrementaba el temor de contagio de enfermedades como dengue, chikungunya o zika.

🗣️ Paciente relata su experiencia

Un testimonio relevante es el de Julio Gaxiola, quien compartió en redes sociales su experiencia tras someterse a este tipo de tratamiento. Aunque afirmó que acudió por recomendación familiar, expresó dudas desde su primera visita.

El paciente relató que el ambiente del consultorio era de tipo naturista, pero observó situaciones que le generaron desconfianza, como la presencia de menores de edad canalizados y el manejo poco higiénico del equipo médico.

Además, señaló que durante su consulta, el responsable le sugirió suspender medicamentos prescritos previamente, lo que consideró una indicación riesgosa.

Durante la aplicación del suero, Gaxiola indicó que el personal manipulaba instrumentos médicos mientras consumía alimentos, lo que reforzó su percepción de falta de higiene.

En una de sus sesiones, experimentó una reacción adversa al suero, al punto de quedarse dormido y presentar reflujo de sangre en el equipo, situación que no fue detectada de inmediato por el personal.

🏥 Llamado a la precaución

Aunque el paciente aseguró no haber sufrido consecuencias graves, hizo un llamado a la población a no someterse a tratamientos que no estén debidamente indicados por profesionales certificados.

Este caso ha puesto en evidencia los riesgos asociados a prácticas médicas no reguladas y la importancia de verificar la legitimidad de los servicios de salud.

Las autoridades continúan con las investigaciones para deslindar responsabilidades y evitar que situaciones similares vuelvan a poner en riesgo la vida de los pacientes.