Tesla pierde el liderazgo mundial en autos eléctricos: BYD se convierte en el mayor fabricante del sector

La empresa Tesla dejó de ser el mayor fabricante de autos eléctricos del mundo, un título que ahora ocupa la automotriz china BYD, tras registrar un fuerte crecimiento en ventas durante 2025 y aprovechar el retroceso de su principal competidor estadounidense.

Tesla confirmó su declive el viernes 2 de enero de 2026, al informar que durante 2025 entregó 1 millón 636 mil 129 vehículos eléctricos, lo que representa una caída del 8.5% en comparación con el año anterior. Se trata del segundo año consecutivo en el que la compañía reduce sus entregas globales, un hecho que ha encendido alertas entre inversionistas y analistas del sector.

Horas antes, BYD anunció que sus ventas de automóviles eléctricos y electrificados alcanzaron 2.25 millones de unidades en 2025, un incremento del 28% respecto al año previo. La diferencia entre ambas compañías se hizo aún más evidente en diciembre, cuando la firma china vendió 414 mil 784 vehículos, una cifra prácticamente equivalente a las entregas totales de Tesla durante todo el último trimestre del año.

Caída trimestral y dudas sobre el Model Y

En el cuarto trimestre de 2025, Tesla registró una disminución del 15.6% en sus entregas, con 418 mil 227 unidades, lo que ha generado dudas sobre si el Model Y sigue siendo el vehículo más vendido del mundo, como había afirmado recientemente su director ejecutivo, Elon Musk.

La compañía informó que en los últimos tres meses del año produjo 422 mil 652 unidades del Model 3 y Model Y, y entregó 406 mil 585 vehículos. En el acumulado anual, la producción fue de 1 millón 600 mil 767 unidades, mientras que las entregas alcanzaron 1 millón 585 mil 279.

A diferencia de otros fabricantes, Tesla no desglosa oficialmente sus cifras por modelo, lo que obliga a los analistas a trabajar con estimaciones. Fred Lambert, editor del portal especializado Electrek, señaló que los datos “confirman con casi total certeza que el Model Y no fue el auto más vendido de 2025”.

Factores detrás del retroceso de Tesla

Especialistas coinciden en que el declive de Tesla responde a varios factores. Uno de los principales fue la implicación política de Musk durante 2025, cuando se integró al gobierno del presidente Donald Trump al frente del polémico Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Su activismo político y respaldo a posturas de extrema derecha provocaron boicots y rechazo de consumidores, especialmente en Europa y Estados Unidos.

A esto se sumó la eliminación de los créditos fiscales de hasta 7 mil 500 dólares para compradores de vehículos eléctricos, una medida impulsada por la administración Trump que entró en vigor el 30 de septiembre de 2025. Aunque afectó a todo el sector, el impacto fue mayor para Tesla, al ser una empresa dedicada exclusivamente a autos eléctricos.

Mientras fabricantes como Ford y General Motors ajustaron sus estrategias y redujeron sus planes de electrificación, Tesla no ha lanzado nuevos modelos en años, lo que ha limitado su capacidad de atraer nuevos compradores frente a una competencia cada vez más agresiva.

El ascenso de BYD y la pérdida del liderazgo de Tesla reflejan un cambio profundo en el mercado global de autos eléctricos, donde la innovación constante, la diversificación de modelos y el contexto político-económico se han vuelto factores clave para mantener la competitividad.

Acciones de Alibaba, Baidu y BYD caen ante posible inclusión en la lista militar del Pentágono

Las acciones de Alibaba, Baidu y BYD registraron retrocesos durante la jornada del jueves, después de la publicación de un informe que señala que el Departamento de Defensa de Estados Unidos evalúa incluirlas en la lista 1260H, un listado de empresas chinas que supuestamente mantienen vínculos con actividades militares. La noticia generó inquietud entre inversionistas y afectó al mercado bursátil de Hong Kong.

En la sesión del jueves, Alibaba cayó 2.2 %, mientras que Baidu perdió 1.57 % y BYD retrocedió 1.37 %. Las tres compañías también influyeron negativamente en el desempeño del Hang Seng, índice que apenas logró un avance marginal de 0.07 %.

De acuerdo con Bloomberg, la posible inclusión de estas empresas fue mencionada en una carta fechada el 7 de octubre enviada por Stephen Feinberg, subsecretario de Defensa adjunto, a legisladores estadounidenses. La comunicación ocurrió semanas antes de que los presidentes Donald Trump y Xi Jinping alcanzaran una tregua comercial parcial.

Aún no está claro si las compañías han sido incorporadas formalmente a la lista 1260H, que identifica a empresas chinas consideradas vinculadas al ámbito militar pero que operan en territorio estadounidense. Aunque esta designación no implica sanciones inmediatas, sí representa un riesgo reputacional importante y una advertencia para instituciones financieras y socios comerciales estadounidenses, que podrían reconsiderar sus relaciones ante posibles restricciones futuras.

Según el informe, además de Alibaba, Baidu y BYD, el Pentágono también recomendó incluir a otras empresas como Eoptolink Technology, Hua Hong Semi, RoboSense Tech, WuXi AppTec y Zhongji Innolight.

En respuesta, un portavoz de Alibaba declaró a Reuters que “no hay base para concluir” que la compañía deba ser incluida en dicha lista, enfatizando que “Alibaba no es una empresa militar china ni forma parte de una estrategia de fusión militar-civil”. La empresa también señaló que estar en la lista “no afectaría su capacidad de realizar negocios normalmente en Estados Unidos”, ya que no participa en actividades relacionadas con adquisiciones militares.

La lista 1260H del Pentágono se actualiza cada año y actualmente incluye a 134 empresas, entre ellas el gigante tecnológico Tencent Holdings y el fabricante de baterías CATL, ambos añadidos en la actualización más reciente publicada en enero.

La posible ampliación del listado vuelve a colocar las tensiones tecnológicas y militares entre Estados Unidos y China en el centro del debate internacional, en un contexto donde el escrutinio sobre las compañías chinas continúa intensificándose.

BYD cancela construcción de planta en México por presión arancelaria y tensiones con Estados Unidos

La automotriz china BYD (Build Your Dreams), el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo, canceló oficialmente su proyecto de construir una planta en México, en respuesta a la creciente presión arancelaria de Estados Unidos y a las tensiones geopolíticas derivadas de las políticas impulsadas por el expresidente Donald Trump.

Inicialmente, la planta estaba proyectada para comenzar operaciones después de 2025, con el objetivo de abastecer al mercado mexicano, a Latinoamérica y, eventualmente, al mercado estadounidense. En 2023, la compañía había anunciado que esta fábrica tendría una capacidad anual de 150,000 vehículos y generaría hasta 10,000 empleos.

Sin embargo, la vicepresidenta ejecutiva de BYD, Stella Li, declaró recientemente desde Brasil que la empresa ha decidido replantear su estrategia global y que no tiene previsto realizar nuevas inversiones en el corto plazo, a pesar de que América Latina sigue siendo una región clave para la compañía.

“Los problemas geopolíticos tienen un gran impacto en la industria automotriz. Ahora todos están replanteando sus estrategias. Queremos esperar a que haya más claridad antes de tomar una decisión”, señaló Li, en declaraciones recogidas por Bloomberg.

A esta decisión se suma el hecho de que el Ministerio de Comercio de China retrasó la aprobación del proyecto en México, debido al temor de que la tecnología de BYD pudiera ser aprovechada por Estados Unidos, según reveló el Financial Times.

En enero pasado, el director general de BYD en México, Jorge Vallejo, había indicado que se encontraban en proceso de selección de ubicación para la planta. No obstante, en marzo, la entonces jefa de gobierno y ahora presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que la empresa no presentó una oferta formal de inversión.

Por el momento, BYD continúa su expansión en América con la apertura de su primera planta fuera de Asia en Brasil, mientras mantiene en pausa cualquier movimiento de manufactura en territorio mexicano.