Las principales aerolíneas del mundo registraron fuertes caídas en los mercados financieros luego del ataque coordinado de Estados Unidos y Israel contra Irán. El impacto inmediato se reflejó en el precio de las acciones, presionadas por la cancelación de rutas aéreas, el cierre de espacios aéreos y el repunte del petróleo, que superó el 6 % en una sola jornada.
Al cierre de los mercados europeos, las aerolíneas encabezaron las pérdidas. La noruega Norse Atlantic ASA se desplomó 12.24 %, seguida por Finnair (-11.03 %) y Air France-KLM (-9.43 %). También registraron caídas Aegean Airlines (-7 %), IAG (-4.72 %) y Lufthansa (-4.05 %). Ryanair fue la que menos retrocedió, con una baja de 1.57 %.
En Wall Street, Frontier Group Holding perdió 9 %, mientras Air Canada cayó 6.7 %. American Airlines Group retrocedió 4.2 % y JetBlue Airways 5.8 %. Otras compañías como United Airlines (-2.9 %), Delta Air Lines (-2.2 %), Southwest Airlines (-2 %) y Alaska Air Group (-1.6 %) también cerraron en negativo.
Impacto global en Asia y Oceanía
La tendencia bajista se replicó en Asia y Oceanía. Qantas cayó 5.43 % en Australia y Air New Zealand retrocedió 0.90 %. En Japón, Japan Airlines perdió 5.89 %, mientras que en China las principales aerolíneas registraron descensos de hasta 8.33 %, como China Southern. Singapore Airlines cedió 4.74 % y Turkish Airlines 5.20 %.
El detonante principal fue el fuerte incremento en el precio del crudo. El barril de Brent subió 6.68 %, mientras que el WTI avanzó 6.28 %, cerrando en 71.23 dólares. Este encarecimiento golpea directamente los márgenes de las aerolíneas, cuyo combustible representa uno de los principales costos operativos.
Riesgo en el estrecho de Ormuz
La situación se agravó tras las declaraciones de la Guardia Revolucionaria iraní, que amenazó con bloquear el estratégico estrecho de Ormuz, paso por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial. La advertencia incrementó la volatilidad en los mercados energéticos y financieros.
Además del sobrecosto por combustible, las compañías enfrentan cancelaciones y desvíos de rutas debido al cierre de espacios aéreos en Oriente Medio. Esto implica trayectos más largos, mayor consumo de queroseno y retrasos logísticos.
Analistas del mercado señalan que el sector aéreo enfrenta un doble impacto: aumento de costos y caída en la demanda ante la incertidumbre geopolítica. No obstante, consideran que si el conflicto se resuelve en las próximas semanas, podría registrarse un rebote técnico en las acciones.
El comportamiento bursátil de las aerolíneas seguirá estrechamente ligado a la evolución del conflicto y al precio internacional del petróleo, factores clave para la estabilidad del transporte aéreo global.

