Al abrir el cajón de utensilios de tu cocina, es probable que te encuentres con tu sartén antiadherente favorita. Sin embargo, los expertos advierten que deberías pensarlo dos veces antes de usar el teflón para cocinar.
La razón va más allá de simplemente evitar que los alimentos se peguen a la sartén. Se trata de una cuestión de química y salud que no deberíamos ignorar.
El teflón contiene sustancias perfluoroalquiladas (PFAS), también conocidas como «sustancias químicas eternas», que se encuentran no solo en las sartenes antiadherentes, sino también en impermeables, envases de alimentos y otros productos. Estas sustancias han sido vinculadas a problemas de salud como daños en el hígado y los riñones, disminución de la fertilidad masculina e incluso cáncer.
Un estudio realizado por un reportero de la televisión alemana reveló que tenía rastros de PFAS en su organismo, aunque en niveles considerados bajos. Sin embargo, estudios en otros países han encontrado concentraciones más altas de estas sustancias, lo que indica que la exposición a los PFAS es un problema generalizado.
El teflón, creado originalmente por el grupo estadounidense DuPont en 1938, fue utilizado inicialmente para proteger los metales de la corrosión a altas temperaturas, incluso se usó en la fabricación de la primera bomba atómica. Con el tiempo, el teflón se introdujo en las sartenes de cocina, pero su uso ha sido objeto de controversia debido a su potencial toxicidad.
En 1998, se descubrió que una fábrica que utilizaba teflón estaba contaminando el agua y causando la muerte de ganado en sus alrededores. A pesar de este conocimiento, DuPont continuó fabricando y desechando teflón de manera irresponsable, lo que provocó problemas de salud en las comunidades cercanas.
La Dra. Marili Leopold, experta en salud integrativa, advierte sobre los peligros del teflón y recomienda el uso de utensilios de cocina de acero inoxidable, cerámica o hierro fundido como alternativa. También insta a evitar otros productos «antiadherentes» que puedan contener sustancias tóxicas similares al teflón.
Además del teflón, los PFAS se encuentran en una variedad de productos de consumo, desde envases de alimentos hasta productos de cuidado personal. Aunque eliminar por completo los PFAS de nuestra vida cotidiana puede ser difícil, tomar medidas como evitar el teflón en la cocina es un paso en la dirección correcta para proteger nuestra salud y el medio ambiente.