La inflación en México registró una aceleración durante la primera quincena de febrero de 2026, al ubicarse en 3.92% anual, de acuerdo con datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) este martes 24 de febrero.
El organismo informó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó un nivel de 144.064 puntos, lo que representa un incremento de 0.25% respecto a la quincena anterior. En el mismo periodo de 2025, la inflación quincenal fue de 0.15% y la anual de 3.74%, lo que muestra una ligera presión adicional en los precios al consumidor.
Inflación subyacente y no subyacente
El índice de precios subyacente, considerado un indicador más estable porque excluye productos con alta volatilidad, aumentó 0.22% a tasa quincenal. Dentro de este componente, los precios de las mercancías subieron 0.20%, mientras que los servicios avanzaron 0.24%.
Por su parte, el índice no subyacente creció 0.32% en comparación con la quincena previa. En este apartado, los precios de frutas y verduras registraron un aumento significativo de 2.10%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno mostraron una ligera disminución de 0.01%.
Productos que más impactaron la inflación
Entre los productos que tuvieron mayor incidencia en el alza de la inflación destacaron el jitomate, la papa y otros tubérculos, así como el tomate verde, cuyos precios registraron incrementos relevantes.
En contraste, algunos artículos ayudaron a contener la presión inflacionaria. Entre ellos se encuentran los desodorantes personales, la calabacita, el pollo y la cebolla, cuyos precios reportaron bajas durante el periodo analizado.
Comparativo anual
La inflación en México cerró 2025 en 3.69%, por debajo de los niveles observados en años anteriores. En 2024 fue de 4.21%, en 2023 de 4.66% y en 2022 alcanzó 7.82%, uno de los niveles más altos en las últimas dos décadas. En 2021, el indicador cerró en 7.36%.
El dato de 3.92% mantiene la inflación dentro del rango objetivo del Banco de México, aunque refleja un ligero repunte respecto al cierre del año pasado. Analistas seguirán atentos a la evolución de los precios en los próximos meses, especialmente en alimentos y servicios.
