El precio de la gasolina en Estados Unidos volvió a superar la barrera de los 4 dólares por galón, un nivel que no se alcanzaba desde 2022, en medio de una crisis energética global que ha generado fuertes críticas hacia el presidente Donald Trump.
De acuerdo con la American Automobile Association, el costo promedio nacional se ubicó en 4.02 dólares por galón (equivalente a 3.785 litros), lo que representa un incremento de más del 35% en tan solo un mes, el mayor aumento registrado en décadas.
Guerra en Oriente Medio impulsa los precios
El alza en los combustibles está directamente relacionada con el conflicto en Oriente Medio, particularmente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que derivaron en el cierre del estrecho de Ormuz. Esta vía es estratégica, ya que por ella transita aproximadamente una quinta parte del petróleo global.
Como consecuencia, el precio del crudo Brent ha superado los 118 dólares por barril, con un incremento cercano al 60% en el último mes, impactando directamente en el costo de la gasolina y el diésel.
Diésel aún más caro y presión en la economía
El diésel, esencial para el transporte de mercancías y actividades productivas, ha registrado un aumento aún mayor, con un alza del 45% en el último mes. Actualmente, el galón se cotiza en 5.54 dólares, su nivel más alto desde julio de 2022.
Especialistas como Patrick De Haan, analista de la plataforma GasBuddy, advierten que la situación podría empeorar si persisten las tensiones geopolíticas. “El cierre del estrecho de Ormuz restringe el flujo de millones de barriles diarios, lo que impulsa los precios a niveles récord”, explicó.
Impacto en consumidores y temporada vacacional
El incremento en los combustibles coincide con la temporada de vacaciones de primavera en Estados Unidos, lo que ha elevado la demanda de gasolina. Este factor ha intensificado la presión sobre los precios, afectando directamente a millones de familias que dependen del automóvil para viajar.
Además, el aumento del gasto en gasolina podría reducir el consumo en otros sectores, lo que representa un riesgo para la economía. Instituciones financieras han advertido que esta situación podría frenar el gasto en bienes y servicios no esenciales.
Caída en la aprobación de Trump
El encarecimiento de los combustibles ha impactado también en el ámbito político. Encuestas recientes muestran una caída en la aprobación del presidente Trump, con un creciente descontento entre los votantes.
Según datos difundidos por el medio Fox News, el 59% de los encuestados desaprueba su gestión, en un contexto donde el precio de la gasolina se ha convertido en uno de los principales indicadores del malestar social.
Diferencias por estado y posibles nuevos récords
El precio del combustible varía significativamente por estado. En lugares como California, el galón alcanza hasta 5.9 dólares, e incluso supera los 6 dólares en algunas regiones, como el condado de Humboldt.
Analistas advierten que, si las condiciones actuales se mantienen, los precios podrían seguir aumentando, llevando al diésel cerca de los 6 dólares por galón y estableciendo nuevos máximos históricos.
En este escenario, el aumento en los precios de la gasolina no solo refleja una crisis energética, sino también un desafío económico y político para Estados Unidos, con efectos que podrían extenderse a nivel global.
