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FMI advierte que un conflicto prolongado en Medio Oriente podría aumentar la inflación mundial

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que una prolongación del conflicto en Medio Oriente podría generar efectos importantes en la economía global. Entre los principales riesgos se encuentran un aumento en los precios de la energía, inestabilidad en los mercados y presiones inflacionarias a nivel mundial.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, señaló que la situación actual representa un nuevo desafío para la economía internacional.

“Si el conflicto se prolonga, tiene un potencial evidente de afectar los precios, los mercados energéticos y la inflación global”, afirmó la economista durante su participación en la conferencia Asia en 2050, celebrada en Bangkok.

Georgieva agregó que la resiliencia económica mundial está siendo puesta a prueba nuevamente, en un contexto marcado por crisis recurrentes y tensiones geopolíticas.


Incertidumbre económica en un mundo con crisis frecuentes

Durante su intervención, la directora del FMI señaló que la economía global atraviesa una etapa caracterizada por conmociones cada vez más frecuentes e inesperadas.

En este escenario, explicó que la incertidumbre se ha convertido en un factor constante para gobiernos, empresas y mercados financieros.

Los inversionistas ya han comenzado a reflejar estas preocupaciones en los mercados internacionales, especialmente en el sector energético.

Según Georgieva, la seguridad energética se ha convertido en una de las principales preocupaciones para muchas economías, particularmente en Asia.


El Estrecho de Ormuz y su impacto en la energía mundial

Uno de los puntos estratégicos que genera mayor preocupación es el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético global.

Por esta vía transita aproximadamente el 20 % del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se comercializa en el mundo.

Datos de la firma de análisis energético Kpler y de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) indican que entre 84 % y 90 % del petróleo que sale por el estrecho tiene como destino Asia.

Además, alrededor del 83 % del gas natural licuado transportado por esta ruta también llega a mercados asiáticos, principalmente a China, India, Corea del Sur y Japón.

Esta fuerte dependencia energética explica por qué el continente asiático podría ser uno de los más afectados por una escalada prolongada del conflicto.


Asia sigue siendo motor del crecimiento global

A pesar de los riesgos geopolíticos y energéticos, Asia continúa siendo uno de los principales motores de la economía mundial.

De acuerdo con el FMI, la región genera casi dos tercios del crecimiento económico global y concentra cerca del 40 % del comercio internacional.

Por ello, Georgieva señaló que es imposible analizar el futuro de la economía mundial sin considerar el papel de Asia.


Inteligencia artificial y productividad, los retos de Asia

La directora del FMI también destacó que los países asiáticos enfrentan desafíos importantes para mantener su liderazgo económico.

Uno de los principales retos será incrementar la productividad mediante el desarrollo y adopción de la inteligencia artificial (IA).

Según explicó, países como Singapur lideran los índices de preparación tecnológica, mientras que China y Corea del Sur se encuentran entre los líderes en investigación e implementación de esta tecnología.

Por su parte, India impulsa iniciativas para democratizar el acceso a la inteligencia artificial, mientras que Indonesia, Malasia y Tailandia avanzan en su uso dentro del sector empresarial.

En este contexto, el FMI considera que la estabilidad energética y el desarrollo tecnológico serán factores clave para el crecimiento económico global en los próximos años.