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El gas en Europa se dispara casi 50% y el Brent sube a 79 dólares tras ataques en el Golfo Pérsico

El precio del gas en Europa registró un alza cercana al 50% este lunes, mientras que el petróleo Brent avanzó 9% hasta ubicarse en 79 dólares por barril, en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio y el temor a una interrupción prolongada del suministro energético global.

La referencia europea del gas natural, el contrato TTF negociado en Países Bajos, reaccionó con fuerza tras el cierre de la planta de gas natural licuado (GNL) de Ras Laffan, en Qatar, luego de ataques con drones atribuidos a Irán. Qatar es el segundo mayor exportador mundial de GNL y uno de los principales proveedores de la Unión Europea.

Estrecho de Ormuz, el punto crítico

A la paralización de Ras Laffan se suma la incertidumbre en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Por este corredor, ubicado entre Omán e Irán, transita aproximadamente una quinta parte del comercio marítimo global de petróleo.

Aunque el estrecho no ha sido bloqueado físicamente, navieras y aseguradoras han reducido operaciones por razones de seguridad. Reportes indican que alrededor de 150 buques permanecen paralizados en la zona, lo que incrementa el riesgo de disrupciones logísticas.

Petróleo y diésel también suben

El petróleo Brent, referencia internacional, alcanzó los 79 dólares por barril, su nivel más alto en meses. Analistas no descartan que el precio pueda escalar hasta un rango de entre 85 y 90 dólares si persiste la tensión geopolítica. Incluso algunos escenarios contemplan la posibilidad de que el crudo supere los 100 dólares si el conflicto se prolonga.

Los futuros del diésel también registraron incrementos cercanos al 20%, reflejando el impacto inmediato en los productos refinados.

Riesgo inflacionario y efecto global

El repunte energético ocurre en un contexto en el que los mercados aún enfrentan presiones inflacionarias. Un aumento sostenido en los precios del petróleo y el gas podría impactar el costo del transporte, la electricidad y la producción industrial en Europa y Asia.

Además, la decisión de varias aseguradoras marítimas de suspender cobertura de riesgos de guerra en el Golfo Pérsico podría agravar la situación, reduciendo aún más el tránsito comercial.

Incertidumbre sobre la duración del conflicto

Expertos coinciden en que la clave estará en la evolución del conflicto y en la rapidez con que se normalice el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz. Mientras no haya señales claras de desescalada diplomática, los mercados energéticos seguirán operando con alta volatilidad.

El escenario base apunta a un Brent en el rango de 80 a 90 dólares en el corto plazo. Sin embargo, cualquier interrupción prolongada podría duplicar el precio del gas europeo y provocar un nuevo shock energético similar al vivido tras la invasión rusa de Ucrania.

Los mercados internacionales permanecerán atentos a los acontecimientos en el Golfo Pérsico, conscientes de que el suministro energético mundial depende, en gran medida, de la estabilidad en esta región estratégica.