El Buen Fin 2023, que se llevará a cabo del 17 al 20 de noviembre, se presenta con una tendencia notable: la proliferación de ofertas basadas en meses sin intereses en lugar de descuentos directos en productos.
Según un estudio de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), el 80% de los descuentos del Buen Fin están dirigidos a los meses sin intereses, mientras que los descuentos reales, que representan menos del 20%, son percibidos como poco atractivos por los consumidores.
Esta situación se debe a varios factores, entre ellos la desconfianza en las promociones, que es la principal razón para no participar en el Buen Fin, según el estudio de la AMVO.
El 45% de los consumidores omnicanales no confía en las propuestas de descuentos de las empresas participantes, seguido por un 25% que no comprará debido a la situación económica, y 24% prefiere esperar a otro tipo de promociones y ofertas.
La desconfianza en los descuentos del Buen Fin se debe a varios factores, entre ellos la percepción de que las ofertas no son reales, sino que son solo una forma de atraer a los consumidores.
También influye el hecho de que las ofertas suelen ser limitadas en términos de tiempo o productos, lo que dificulta que los consumidores puedan comparar precios y encontrar las mejores ofertas.
Otra razón para la preferencia por los meses sin intereses es la creciente conciencia financiera entre los consumidores mexicanos.
Muchas personas prefieren la comodidad de pagar a plazos, ya que les permite gestionar mejor sus gastos.
Según datos de la AMVO, el 76% de los consumidores prevé usar la tarjeta de crédito como método de pago durante el Buen Fin.
Esto representa un aumento de 8 puntos porcentuales respecto al año pasado.
En general, se espera que el Buen Fin 2023 sea un evento más endeudado que en años anteriores.
Sin embargo, también se espera que la venta digital siga creciendo, representando el 27% del total de las ventas.
Esto se debe a que los canales digitales tienen más facilidad para ofrecer descuentos reales, ya que no enfrentan la presión de costos operativos que una tienda física.
Mercado Libre, por ejemplo, cuenta con un algoritmo de credibilidad que monitorea los precios para asegurar descuentos reales.
Se espera que este año la venta digital del Buen Fin represente 27 por ciento, cuando el año pasado aportó el 18 por ciento.
