El conflicto laboral en el Nacional Monte de Piedad volvió a escalar luego de que el sindicato de trabajadores endureciera su postura al cumplirse 172 días de huelga, iniciada el 1 de octubre de 2025. El secretario general del Sindicato Nacional de Empleados y Trabajadores del Nacional Monte de Piedad, Arturo Zayún González, afirmó que la organización mantendrá su resistencia y dejó en claro que “la dignidad no se negocia” y que el contrato colectivo de trabajo debe respetarse.
De acuerdo con el líder sindical, el Patronato de la institución tiene como objetivo debilitar o incluso terminar con el contrato colectivo, sin importar el tiempo que dure el paro ni las pérdidas económicas que se acumulen. Señaló que la huelga responde a una serie de decisiones administrativas y laborales que han afectado directamente a la base trabajadora y a la estructura sindical.
El representante de los trabajadores, quien encabeza a más de mil 500 empleados, acusó que detrás del conflicto también existe el interés de transformar a la institución en un modelo más orientado al negocio. En ese sentido, afirmó que la dirigencia sindical no permitirá el desmantelamiento de los derechos laborales que durante años han sostenido las condiciones de trabajo dentro del Monte de Piedad.
Entre los principales reclamos, el sindicato recordó la liquidación arbitraria de valuadores, la eliminación de ocho categorías laborales, el despido de cerca de mil trabajadores y la separación de 20 representantes sindicales. Además, denunció el cierre de 18 sucursales y el despido masivo del personal que laboraba en ellas, hechos que consideran parte de una estrategia de debilitamiento interno.
A estas inconformidades se suman denuncias por humillaciones diarias, falta de oportunidades de crecimiento y afectaciones económicas para la plantilla laboral. El secretario general afirmó que desde hace más de 10 años no se imparten cursos de capacitación y que desde hace más de cinco años no se publican vacantes, lo que impide a los empleados mejorar su nivel salarial y afecta directamente prestaciones como jubilación, fondo de ahorro, aguinaldo y vacaciones.
También señaló que la base trabajadora acumula tres años sin incremento salarial, mientras que integrantes del Comité Ejecutivo Nacional han enfrentado la suspensión de sueldos por más de un año. A esto añadió cuestionamientos sobre la falta de transparencia en los salarios de altos funcionarios, a quienes acusó de recibir incrementos considerables en medio del conflicto.
Con casi seis meses de huelga, el caso del Monte de Piedad se ha convertido en uno de los conflictos laborales más prolongados del país en 2026. La postura del sindicato deja claro que no habrá retroceso en su exigencia central: defender el contrato colectivo y evitar que se vulneren los derechos de los trabajadores. Mientras no exista un acuerdo, el conflicto seguirá afectando tanto a la institución como a miles de empleados y usuarios que dependen de sus servicios.
